La falta de gritos sagrados ha sido un karma para la campaña del equipo, del que Homann tiene una alta valoración pese a las críticas.
"Sé que los resultados condicionan todas las cosas, pero hemos merecido mucho más de lo que nos ha tocado. No oculto que clasificar está difícil, pero por supuesto que tengo mucha fe", amplió.
Por otro lado, Homann aseguró que la relación con la dirigencia albinegra es buena. "Seguimos con diálogo, metidos en esta campaña", aseveró, y espera un buen marco para el domingo: "Me parece que el hincha va a responder en gran número, porque es un clásico y porque Cipolletti necesita la victoria".