{# #} {# #}
En una pelea entre adolescentes que se produjo en una fiesta privada en la localidad cordobesa de La Cumbre, un chico de 14 años fue asesinado cuando intentó separar. El joven, de nombre Martín Ponce, resultó herido de una puñalada y a pesar de que fue trasladado de urgencia al Hospital Domingo Funes, no pudo ser salvado y falleció. El autor del crimen, quien tiene 15 años (por ser menor de edad su nombre no fue difundido), está detenido y quedó a disposición de la justicia de menores.
De acuerdo al relato de una vecina del lugar, el festejo tenía que ver con la obtención del título de campeón que había logrado el Club Atlético 25 de Mayo de La Cumbre, donde jugaba la víctima y uno de los participantes de la pelea, a quien Ponce quiso defender en el momento en que trató de separar.
Según este testimonio, los adolescentes comenzaron a discutir, aparentemente por una chica, y se trenzaron. Ahí intervino Ponce, quien recibió dos puntazos en el pecho. El agresor también había jugado en el equipo de fútbol y fue compañero de los otros chicos, aunque ahora no era parte del club.
Martín era un chico muy querido entre sus allegados y amaba el fútbol, deporte en el que brillaba jugando como mediocampista ofensivo (siempre con la 10) en el 25 de Mayo. Horas antes de su muerte, había liderado a su equipo al título de campeón del torneo Clausura de Quinta División en la Liga de Punilla. "Quiso mediar en la pelea y el otro chico lo agredió con una puntada en el corazón y, al parecer, otra cerca del hígado", contó Leonardo Olivera, entrenador de Ponce en el club, quien no podía oculta su enorme tristeza por lo que había ocurrido en lo que era, en definitiva, una celebración entre adolescentes por un campeonato ganado.
El técnico destacó el buen carácter que tenía Martín, que era muy estudioso y estaba becado en el Instituto de Educación Secundaria Gral San Martín. "Esto que ha ocurrido es una tragedia para todos, no sólo por Martín: los padres del otro chico, el que lo mató, también lo pierden", señaló.
Según contó Giselle, la hermana mayor de Martín Ponce, la víctima fatal de La Cumbre, su mamá le había dado permiso para estar en la fiesta hasta la una de la mañana. De hecho, en un contacto telefónico un rato antes del incidente, le mandó un mensaje a su madre en el que le dijo “Ahí voy mami”. De acuerdo a la hermana, cuando Martín se estaba por ir, llegó un grupo de chicos en el que estaba el asesino “y como tenía problemas con el mejor amigo de Martín, fueron a buscarle pelea y Martín lo defendió”.