París.- Un hombre degolló a su padre y a su hermano, y se sentó a aguardar la llegada de la policía en el patio de su casa. Según algunas fuentes, el hombre, visiblemente alterado, habría gritado “Alá Akbar” (“Alá es el más grande”). El hombre, de unos 30 años, había sido denunciado por su familia por una “posible radicalización” religiosa y, por ende, estaba registrado, aunque hasta ahora no se había revelado algo concreto. Sin embargo, los investigadores no descartan un drama familiar.
Luego del doble crimen, el homicida fue trasladado a los servicios psiquiátricos, y quedó “psíquicamente postrado”, dado que sus condiciones fueron consideradas “inadecuadas” al momento de la detención.
Todo sucedió cuando el padre entró al patio gritando, seguido del hijo, quien lo acuchilló en el vientre antes de degollarlo y sentarse cerca de su cuerpo. Un vecino contó que “fue una carnicería. Salí a la puerta y vi otra persona cubierta de sangre”, mientras que el homicida estaba inmóvil. Un equipo de psicólogos se puso a disposición de los habitantes del inmueble.