Texas.- Con la visita de Donald Trump, quien ayer estuvo junto a su esposa, Melania (ambos criticados por sus looks), Texas sigue sufriendo las agresiones del huracán Harvey que, si bien hace varios días que es tormenta tropical, está provocando una catástrofe debido a las inundaciones, en especial en Houston, que en buena parte está bajo el agua. Según informó la Casa Blanca, la pareja presidencial no irá a esa ciudad para no “entorpecer las tareas de rescate”. De todos modos, Trump ya firmó decretos de “catástrofe y emergencia” para que la ayuda llegue de inmediato.
Texas, que es el segundo estado más grande de Estados Unidos, vive una situación muy compleja. En Houston, que tiene 2,3 millones de habitantes, ya hay 30.000 refugiados y otros miles que están desbordados por el agua y esperan ser rescatados. Al ser la capital de la industria petrolera, hay gran preocupación además por la suspensión de las actividades de las refinerías, aunque los inversores afirmaron contar con reservas de crudo suficientes.
En tanto, los socorristas siguen con sus tareas pasando situaciones durísimas, como la que se vivió ayer a la mañana cuando emitieron una orden de urgente evacuación tras la rotura de un dique. “¡Salgan ahora”, tuitearon los responsables del condado. “Esta zona ha estado bajo orden de evacuación obligatoria, pero algunas personas no prestaron atención a las advertencias”, dijo Sharon Trower, portavoz del alcalde.
“La proporción de la catástrofe es épica. Nunca nadie ha visto algo como esto y sólo quiero decir que es un honor trabajar con el gobernador y todo su equipo”.Donald Trump. El presidente visitó el estado de Texas
“El mayor riesgo para la salud hoy es ahogarse, especialmente para las personas atrapadas en automóviles. Y también intoxicarse con monóxido de carbono”. Renee Funk. Centro para la Prevención y el Control de Desastres de EE.UU.
Lo esperan en Nueva Orleans
Harvey, degradado a tormenta tropical, se desplazaba hacia el este y se esperaba que anoche llegara a Nueva Orleans, que ayer recordó los 12 años del devastador Katrina que dejó 1800 muertos. En la ciudad del jazz se esperan fuertes lluvias para estos días (de hasta 250 mm) y repentinas inundaciones. Nueva Orleans es particularmente vulnerable porque tiene zonas construidas bajo el nivel del mar y, de hecho, ya sufrió otra inundación grande a comienzos de este mes, que se complicó por fallas en su sistema de drenaje.