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Un final infartante. No apto para cardíacos. El desenlace del último partido de los cuartos de final de la Champions tuvo una jugada insólita. De esos bloopers que, se dice, que en la repetición en la tele termina sí o sí en gol. Y esta vez el que se perdió un gol imposible fue el inglés Sterling, justo él, un experimentado, en una jugada que pudo cambiar la historia pare el Manchester City pero fue el principio del final de su sueño en la Champions que se le resiste.
Faltaban pocos minutos y su equipo perdía 2 a 1 frente al Lyon, por los cuartos de final. Llegó el centro justo y, sin arquero, frente al arco, el integrante de la selección inglesa solo tenía que empujarla. Sin embargo, se bloqueó, se obnubiló, puso mal el pie y el balón se fue por arriba del travesaño.
No lo podía creer el moreno, Giardiola, el DT del Manchester City, ni nadie en el estadio en Lisboa. Para colmo de males, en la jugada siguiente el Lyon liquidó el partido con el gol del 3-1 (un regalito del arquero del City) y se metió en las semifinales, donde lo espera el temible Bayern Munich alemán.
Por supuesto que Sterling enseguida se convirtió en tendencia. Esta noche seguro no duerme el crack al que la suerte y el fútbol le jugaron una mala pasada en un momento para el que se preparó durante toda la temporada. La Champions no será suya esta vez.