Durante el fin de semana se detectaron 25 casos de alcoholemia positiva. El registro más alto fue de 1,55 gramos de alcohol en sangre. Del total de casos, 21 vehículos –13 autos y ocho motos– quedaron secuestrados, mientras que en los cuatro restantes se hizo cargo de la conducción del vehículo el acompañante tras pasar el alcotest.
“Son valores que se vienen repitiendo, cinco más o cinco menos, son prácticamente los mismos. De los 25 secuestramos 21 con la respectiva documentación. Los otros, dado que eran valores bajos, continuaron manejando sus acompañantes luego de corroborar que no tenían alcohol en sangre”, explicó el comisario inspector Andrés Bengolea, a cargo de la División Tránsito de la Policía, que efectuó los operativos.