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Neuquén.- Pasa siempre que sale un premio grande. La gente se entusiasma y se convence de que acertar es posible. ¿Por qué no me puede tocar a mí la próxima?, se preguntan internamente muchos.
En ese contexto, el resonante monto que entregó el Pozo de la Quiniela la semana pasada tuvo un impacto muy favorable en el juego y ello se vio reflejado en la demanda que se advirtió estos últimos días en los recintos quinieleros.
“Se juega siempre bien al Pozo, pero es natural que cuando se acierta el interés aumente”, contó a este diario Roberto, un agenciero de barrio que la tiene más que clara.
Cabe recordar que el miércoles a la noche, un apostador de la Agencia 51, de Chocón 978 de esta capital, embolsó $1.142.802 con una ínfima inversión de 8 pesitos. Mucho más para ganar que para perder...
1,1 M de pesos entregó el Pozo la semana pasada a un suertudo.
Antecedentes
No es la primera ni será la última vez que esta exitosa modalidad ofrece una recompensa semejante que le cambia la vida a un apostador. Hubo muchos otros casos previos.
Por ejemplo en octubre, un “mago” se llevó más de 1.300.000 pesos al acertar la jugada que efectuó en la agencia 400, de Avenida del Trabajador y Jujuy. Otro antecedente insoslayable es el del suertudo que ganó más de dos palos de la moneda nacional.
Fue en la Agencia La India, de la calle José Fava 431, Sara Rapimán, en el barrio Villa María.
El Pozo de la Quiniela ya es una marca registrada de la lotería neuquina. Se trata de un poceado que se comercializa en 12 provincias, se juega de lunes a sábados en los sorteos matutino y nocturno de la Quiniela Nacional y posee distintas modalidades.
Es, en síntesis, un juego muy salidor y a un precio súper económico. A fin de cuentas, salir del Pozo no es tan difícil.