La fiscal federal de Quilmes, Silvia Caballo, imputó al líder del gremio camionero, Hugo Moyano, y a su hijo Pablo por presunto lavado de dinero, por negocios que no sólo atañen al club Independiente sino también por contrataciones e inscripción de empresas por parte del gremio de camioneros.
Meses atrás, el juez de Lomas de Zamora Gabriel Vitale dictó la prisión preventiva de Pablo “Bebote” Álvarez y de Noray Nakis, este último ex vicepresidente de Independiente, como integrantes de una asociación ilícita. También dispuso la preventiva, como organizador, de Roberto “Polaco” Petrov, custodio de Hugo Moyano.
La causa se había iniciado por una denuncia de Juan Manuel Lugones, subsecretario del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, por distintos delitos llevados a cabo por la barra brava de Independiente. Los hechos son el apriete a jugadores y técnicos para pedirles sumas de dinero a cambio de no “putearlos” en los partidos, y con lazos en la dirigencia del club a través del dirigente Noray Nakys.
También la asociación ilícita se dedicaba a falsificar entradas y bonos de socios, reventas, costear los pasajes al interior y exterior del país de la barra brava, venta ilegal en los alrededores del estadio para obtener réditos económicos con el manejo de parrillas y otros puestos callejeros y la presencia de “trapitos”.