Además de ser el más largo, el San Gotardo es el túnel más profundo del mundo: su cubierta de roca alcanza hasta 2.300 metros.
Para esta obra se excavaron 152 kilómetros para los dos tubos principales y sus galerías transversales, de seguridad y de aireación y se extrajeron 28,2 millones de toneladas de escombros para atravesar los Alpes.
El costo de construcción del túnel fue de más de 12.300 millones de dólares y el de la Nueva Línea Ferroviaria a través de los Alpes (NLFA) se estima en 23.200 millones de dólares.
En su construcción se utilizó tecnología de diferentes partes del mundo y participaron trabajadores de unos quince países, entre ellos de Argentina.
Pese a que el 1 de junio se inaugura la obra, la puesta en marcha del servicio está prevista para el 11 de diciembre, después de haber realizado 3.000 pruebas.
Los trenes de pasajeros cruzarán el túnel a una velocidad media de 200 kilómetros por hora, y los trenes de carga a 100 kilómetros por hora por lo que el trayecto entre Zúrich y Lugano se acortará 45 minutos.
Para la inauguración, el gobierno suizo invitó a unas 1.200 personas, entre parlamentarios nacionales y extranjeros, ministros, jefes de Estado de países vecinos, y representantes de instituciones internacionales.
Simultáneamente, en Buenos Aires, luego de la conferencia de prensa del embajador Mock, se inaugurará la muestra San Gotardo y se ofrecerá un cóctel para celebrar la inauguración de la obra.