Las conclusiones del estudio publicado en la revista Personality and Individual Differences subrayan que, mientras los hombres dan más importancia a la infidelidad sexual, las mujeres se la dan a la emocional.
"La psicología de los hombres y las mujeres es similar en la mayoría de las áreas, pero no cuando se trata de la reproducción", explica Mons Bendixen, líder del estudio en Muy interesante. Y es que las raíces de los roles culturales de género y la psicología evolutiva están implicadas en estas reacciones.
Para el experimento, los participantes recibieron al azar una de las cuatro versiones de un cuestionario acerca de los celos, y los expertos requirieron a la mitad de los voluntarios que marcaran qué aspecto de la infidelidad les molestaba más. Los 500 participantes restantes tuvieron que clasificar dichos escenarios en una escala del 1 (no me molesta en absoluto) al 7 (me molesta muchísimo).
"Al igual que en dos de nuestros estudios anteriores, encontramos diferencias sexuales claras en las respuestas de los celos entre los que tenían que elegir qué aspecto de la infidelidad era más molesto para ellos. También encontramos diferencias sexuales similares cuando se utilizó un paradigma de medida continua. Estas diferencias fueron notables, ya que se obtuvieron utilizando dos métodos alternativos de medición, y en una nación altamente igualitaria como es Noruega", concluyó el experto Bendixen.