En los 200.000 años luz de diámetro del disco de la Vía Láctea, según datos recopilados por el Observatorio Espacial Kepler, existen más de 1000 millones de planetas similares a la Tierra, que podrían desarrollarse con las mismas características para la vida.
Dentro de nuestro vecindario solar, dos misiones, una en Marte y la otra en Plutón, detectaron agua y amoníaco.
El descubrimiento de la vida, en forma de bacterias, podría ser inminente. Así lo entiende el administrador de la NASA, Jim Bridenstine, que en una audiencia reciente sostuvo: “Puede que no tengamos que esperar mucho más para ver por primera vez a un extraterrestre”.