Neuquén.- “Subí que te llevamos a la escuela”. Esa fue la frase que escuchó una alumna, de 14 años, del colegio San José Obrero desde un auto que se detuvo a su lado y por la que se le heló la sangre. En el interior del vehículo, que tenía los vidrios tapados con trapos y frazadas, había tres hombres adultos.
Rápida de reflejos, la adolescente salió corriendo hasta el colegio, ubicado a las pocas cuadras de allí. Al llegar, le explicó lo ocurrido a la preceptora, quien llamó a los padres y a la Policía.
El hecho ocurrió el miércoles, cerca de las 8, cuando la joven bajó del colectivo que la dejó en el museo de arte para caminar unas cuadras hasta el colegio.
“Ella caminaba por calle Mazoni, iba por el medio de la calle con sus auriculares hasta que un auto gris, no recuerda el modelo, se detuvo a su lado, abrieron la puerta y la invitaron a llevarla a la escuela. Ella se asustó, pero salió corriendo. Llegó muy agitada y contó lo que le había pasado”, indicó en declaraciones a LU5 el vicedirector, Miguel Elía. Una vez que se convocó a los padres, estos denunciaron en la sede de Comisaría Segunda.
La adolescente no pudo precisar el rumbo que tomó el auto cuando ella salió corriendo porque no quiso mirar hacia atrás una vez que emprendió la huida. “Ella no sabe si la siguieron o no, sólo corrió, estaba muy afectada por lo ocurrido”, señaló Elía.
La Policía que acudió al colegio realizó un rastrillaje en las inmediaciones, pero no halló el auto sospechoso. Si bien el vicedirector remarcó que no existió forcejeo entre la adolescente y los ocupantes del auto, sí dentro del colegio solicitaron a los alumnos que vengan acompañados o en grupos y prestando atención a lo que ocurre a su alrededor.
“Tenemos muchos alumnos que bajan del colectivo en el Parque Central y caminan unas cuadras para llegar”, reconoció preocupado y pidió más presencia policial.
8 de la mañana, hora de ingreso al colegio, fue el momento en que apareció el auto.