"El objetivo de esta ordenanza fue dejar las cosas claras, porque había muchas ordenanzas que se contraponían unas con otras. Vamos a tener más arbolado urbano, con las plantas que corresponden", resumió la concejal que impulsó el proyecto.
En la nueva redacción, además, se incluyó la creación de un registro de podadores que deberá ser capacitado por el Municipio. "El responsable de plantar y cuidar será el frentista, pero para podar deberá contratar un podador que esté en el registro para evitar así que corten los árboles sin conocimiento y se destrocen", dijo Ferracioli, quien indicó que, en el caso del frentista que demuestre que no puede pagar un podador, el Municipio deberá hacerse cargo del trabajo.
La normativa también aclara que sólo se podrán sacar los árboles que generen extrema peligrosidad, pero para hacerlo antes se deberá pedir autorización a la comuna, que luego de evaluar la situación definirá la suerte del árbol.