El uso actual de las máquinas personales para hacer experimentos con el ADN no es mundialmente popular. Los biólogos argentinos Sebastián Kraves y Ezequiel Álvarez Saavedra están convencidos de que esas máquinas deberían estar disponibles para todos, y desarrollaron un dispositivo portátil, barato y liviano que está ganando cada vez más seguidores. Ya lo usan desde cientos de estudiantes de los Estados Unidos y los Emiratos Árabes hasta los astronautas de la NASA para hacer experimentos.
Kraves y Álvarez Saavedra son amigos desde que cursaron la licenciatura en Biología en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos. Luego, partieron hacia Estados Unidos: el primero obtuvo un doctorado en Neurobiología Molecular en la Universidad de Harvard, mientras que el segundo se doctoró en genética en el Instituto de Tecnología de Massachusetts. Hace cinco años abrieron su empresa para desarrollar y vender una minimáquina que amplifica el ADN.
Estudio: Los inventores estudiaron en la UBA y en universidades de Estados Unidos.