Julio Alberto Pérez fue condenado a 13 años de prisión por un intento de femicidio. El 20 de julio del 2020, en el barrio Gran Neuquén, quiso asesinar de dos puñaladas a su pareja. Así lo decidió el juez Lucas Yancarelli. Desde la Fiscalía de Homicidios habían pedido una pena privativa de la libertad de 15 años, mientras que la defensa había solicitado el mínimo que corresponde para este tipo de delito, que es de 10 años de prisión.
Un tribunal colegiado había condenado de manera unánime a Pérez por un hecho de extrema violencia, ocasión en la que acudió a la vivienda de quien era su pareja supuestamente para dialogar con ella. Llevaban pocos meses de relación, pero la mujer había decidido interrumpir el vínculo ya que se veía sometida por la violencia constante del hombre, tanto física como psíquica y verbal.
Esa mañana, mientras la pareja hablaba en el garaje del domicilio de la mujer, el hombre se acercó a ella con intenciones de despedirse y simuló que iba a besarla, pero en ese momento aprovechó para asestarle dos puñaladas en su torso con un cuchillo de cocina, en lo que claramente se configura en un intento de femicidio contra quien era su pareja.
La víctima comenzó a gritar, lo que llamó inmediatamente la atención de sus familiares quienes acudieron en su auxilio. El violento escapó, mientras que el hermano de la víctima comenzó a seguirlo por la calle. Paralelamente dieron aviso al personal policial de la Comisaría 16, quienes lograron detener al hombre a unos pocos metros de la escena del intento de femicidio, en el patio de una escuela.
El juez Yancarelli aseguró que, teniendo en cuenta el material aportado por las partes durante el proceso y teniendo en cuenta que se trata de un delito de femicidio en grado de tentativa, agravado por el vínculo y por ser cometido en un contexto de género, es que resolvió que la pena conveniente en este caso es las de 13 años de prisión, de cumplimiento efectivo. La decisión del tribunal, que estuvo inegrado, además de Yancarelli, por Carina Álvarez y Mauricio Zabala, fue unánime.