Un hombre fue sentenciado a una pena de siete años de prisión por haber amenazado y violado a una mujer que había sido su pareja. La pena dictada por un tribunal de juezas coincidió con la solicitada por la fiscalía, que destacó la violencia de género preexistente en la relación como un agravante.
Según la teoría que logró probar la fiscalía en juicio, el hecho ocurrió el 11 de marzo de 2021 a las 8, en cercanías a la ciudad de Aluminé. Ese día, el hombre ingresó al domicilio en el que se encontraba viviendo la mujer -su ex pareja- y, bajo amenaza, la obligó a irse con él a otro domicilio. Una vez allí, la golpeó y la violó.
El 22 de diciembre pasado y tras atravesar un juicio, el abusador fue declarado autor responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal.
Esto ocurrió a pesar de que durante el debate, la víctima se retractó en sus declaraciones. La fiscal Pizzipaulo explicó, durante la audiencia de determinación de pena, que eso ocurrió porque se trata de una persona inmersa en un ciclo de violencia, con separaciones y reencuentros desde que la mujer era adolescente. Sostuvo que hubo un “aprovechamiento" de su ex pareja y abusador, y argumentó que “todo ataque a la libertad sexual es considerado violencia de género”.
Además, la representante del Ministerio Público Fiscal afirmó que se trata de un caso en el que “la violencia de género es evidente” y que se dio durante muchos años. “Es un tema que debe ser considerado como agravante por el tribunal, en relación con la naturaleza de la acción y los medios empleados para cometer el delito”, aseguró Pizzipaulo. Bajo esta premisa, solicitó al tribunal la imposición de una pena de siete años de prisión efectiva.
La defensa, por su parte, pidió una excepción al mínimo previsto en la escala penal del delito -que va de los seis a 15 años- y solicitó 3 años de prisión de cumplimiento condicional.
Las tres juezas que llevaron adelante el juicio, Leticia Lorenzo, Patricia Lupica Cristo y Bibiana Ojeda, rechazaron el planteo del representante legal del condenado y destacaron: “La fiscalía ha visto un caso en el que había un riesgo, en el que vio una situación que tenía que ser resuelta en juicio y decidió seguir adelante, aún con la complejidad de una víctima que no se reconoce como tal en este momento”.
Asimismo, Lorenzo señaló que “el contexto de violencia de género no puede desmerecerse y es un agravante”, y consideró "justa" la pena argumentada por la fiscalía.
Finalmente, el tribunal resolvió imponer al abusador una pena de siete años de prisión efectiva, tal cual lo solicitado por la acusación.