El incidente ocurrió en la cárcel federal de Roca y la justicia federal ordenó la elaboración de un informe sobre lo sucedido. Una defensora impulsó el pedido.
Una audiencia de Ejecución ante un juez federal de la subsede Neuquén de la Oficina Judicial Distrito de General Roca que solamente era un trámite se vio alterada por las revelaciones de un preso. A través de su defensora oficial, hizo conocer que su esposa fue obligada a desnudarse durante una visita porque supuestamente no funcionaba el escáner de la Unidad Penal 5 de Roca. El hecho escandaloso no pasó desapercibido para el magistrado que, tras aceptar una reducción de los plazos en la pena que cumple el interno, ordenó varios informes.
El incidente se conoció esta semana durante una audiencia por Zoom. De forma inicial, se limitaba a un pedido de un preso para recibir el beneficio de la reducción de tres meses de su pena porque había completado los estudios primarios. Asimismo, la defensa recalcó que el hombre había iniciado un curso de administración.
Pero eso no fue todo porque la defensa aprovechó a comentar una situación que tuvo lugar en la cárcel de Roca sobre finales del año pasado. De acuerdo al relato de su defendido, la esposa lo fue a visitar y debido a que no funcionaba el escáner, fue obligada a desnudarse en forma completa.
Frente a esta irregularidad, la defensora reclamó que se pida un informe completo sobre lo sucedido y se adopten medidas. Por su parte, el representante del Ministerio Público Fiscal (MPF) no se opuso a la solicitud de la defensa.
En tanto, el preso también tuvo oportunidad de manifestarse durante la audiencia y explicó que pidió a sus familiares que no lo visiten “para no pasar vergüenza”.
A la hora de resolver los pedidos, el juez aceptó la reducción de plazos y requirió un completo informe a los responsables de la cárcel federal roquense. Indicó que deberán confirmar si existen inconvenientes con el escáner; si las visitas femeninas son obligadas a desnudarse y los motivos; y, dar precisiones sobre la situación que le tocó vivir a la esposa del interno que reveló el incidente de finales de 2025.
Lo llamativo de la denuncia sobre lo ocurrido en Roca es que la mayoría de las cárceles federales cuentan con potentes escáneres que, el SPF, distribuyó el año pasado. Justamente, a principios de 2026, se conoció una queja de un preso de Senillosa por los exhaustivos controles llevados a cabo con esos dispositivos.
La queja del preso se hizo explícita a través de un recurso de habeas corpus, que atravesó dos instancias y, en ambos casos, fue rechazado. En un primer momento, el juzgado federal 2 de esta capital consideró que no se había cometido ninguna irregularidad y que los agentes penitenciarios adoptaron una decisión correcta al rechazar una visita luego de que el escáner detectó un “cuerpo extraño”.
El interno, no conforme con la respuesta de primera instancia, insistió ante la Cámara Federal de General Roca y obtuvo una respuesta similar, es decir, que no se advertía un obrar arbitrario en lo resuelto en la cárcel de Senillosa.
En su descargo, el personal del SPF explicó que el 3 de enero pasado se concretaron los controles de rigor y que el sistema de rayos X “observó un cuerpo extraño en su anatomía”. La mujer, hermana del interno, fue objeto de dos controles luego de que la fiscalía de turno fue notificada sobre lo sucedido y, en ambos casos, se verificó una irregularidad. En uno de los casos se utilizó el denominado “Body Scanner”.