Siete personas resultaron heridas en Jerusalén, Tel-Aviv, Afula y cerca de una colonia de Cisjordania ocupada en cuatro ataques con arma blanca, indicaron la Policía y el Ejército.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, instó el miércoles por la noche a los israelíes a estar en estado de alerta máxima ante la ola de violencia, que ya está siendo comparada con las de 1987 y 2000.
Además, le prohibió a los diputados ir a la Explanada de las Mezquitas o Monte del Templo para los judíos, uno de los mayores puntos de enfrentamiento. Estas visitas son consideradas provocaciones por los palestinos.