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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, acusó este martes al Supremo Tribunal Federal (Corte Suprema) de actuar fuera de la Constitución al investigarlo a él y a sus aliados por actos antidemocráticos y advirtió que esa situación se terminará en caso de ser reelecto el 2 de octubre, durante un discurso ante miles de personas en Brasilia por los festejos del Bicentenario de la Independencia, en el cual se refirió a su vigor sexual.
En un tono de alto voltaje electoral, Bolsonaro dio el discurso luego de haber encabezado el desfile oficial cívico militar por los 200 años de la independencia brasileña en la capital. El mandatario, que habitualmente critica a la corte y a la justicia electoral por considerar que conspiran en su contra, levantó la apuesta y prometió que pondrá en su lugar a quien juegue fuera de la Constitución.
“Pueden tener la seguridad de que es obligación de todos los poderes jugar dentro de las reglas de la Constitución. Con una reelección, haremos respetar las reglas de la Constitución a todos aquellos que se atrevan a estar fuera de ella”, afirmó Bolsonaro, al lado de la primera dama Michelle Bolsonaro, el vicepresidente Hamilton Mourao, el magnate Luciano Hang y el pastor evangélico de la ultraderecha Silas Malafaia.
Bolsonaro dijo que hay que convencer a los indecisos y en ese marco pidió comparar a su esposa, que se ha convertido en una líder de la derecha evangélica del país, con la de su rival electoral, Luiz Inácio Lula da Silva, la socióloga Janja Silva, en una parte machista de su discurso en la que sostuvo que no tiene problemas de erección. “A mi lado hay una mujer de Dios y activa en mi vida, a mi lado no, delante de mi. Les digo a los solteros que busquen a una mujer, a una princesa, cásense y sean felices”, dijo y aseguró que es “imbrochavel” (palabra en portugués que significa que siempre su miembro está erecto para el acto sexual).
El público se animó y le gritó lo mismo, tras lo cual besó a su esposa delante de todos, en un supuesto gesto en busca del voto femenino, que es clave para su recuperación en las encuestas, ya que según todos los estudios de opinión pública este segmento está decidido a apoyar a Lula.
En tanto, de cara a su reelección el 2 de octubre, Bolsonaro aseguró que “el pueblo cree en Dios” y también alentó el fantasma de un posible “régimen comunista” en caso de perder los comicios.