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Don Jesús nació en Salta el 23 de abril de 1920. Pasó su infancia en Catamarca debido a que Próspero, su padre, era ferroviario, y para él los traslados eran muy frecuentes. Su madre se llamaba Mercedes Samaniego. Estudió en la Escuela Normal, y apenas recibido se fue a trabajar a Tierra del Fuego. Debido al frío decidió venir a esta provincia: llegó a Colipilli y empezó a trabajar en una escuela rancho. Se casó con Gabriela Herrera, salteña.
A fines de la década del ‘40, la familia se trasladó a El Sauce, pequeña localidad ubicada en Picún Leufú, pueblo que actualmente se encuentra debajo de las aguas del Lago Ramos Mejía. “No había ni pájaros”, recuerda una de las hijas que decía su madre. “Allí mi padre hacía todas las faenas: era juez de paz, consejero, cocinero, etc.”, agregó. Y también allí nacieron los hijos menores del matrimonio: Mirta Alicia, Hugo Orlando y Walter Rolando.
“Mi papá tocaba la campana para que se escuchara desde lejos pues los alumnos concurrían desde lugares remotos a la escuela”, contó. En la Escuela Nº 129, donde trabajaba Jesús, tenían frutales y alfalfa, la hija mayor ayudaba a agavillar los fardos de pasto, tenían huerta con todo tipo de verduras, además de pollos, gansos y chanchos.
Como en esas épocas les daban turno para el riego, Leonor acompañaba a su padre, en la oscuridad y con escasos nueve años, llevándole el farol para alumbrar la chacra: el turno generalmente era de noche. De las maestras que están en el recuerdo, Leonor rescata a doña María Pomina Tota Suárez de Caso.
En 1958 doña Gabriela se trasladó a la capital neuquina para que sus hijos continuaran estudiando. La familia compró el terreno donde hoy continúan viviendo sus hijos (Tucumán y Alberdi); el constructor de la casa fue el reconocido don Daroda, vecino del lugar y suegro del Dr. Aldo Robiglio, reconocido médico afincado en la ciudad.
Los niños más pequeños continuaron los estudios en la Escuela Nº 2. Luego, las mujeres cursaron el secundario en la vieja Escuela San Martín, mientras que los varones lo hicieron en el Colegio Don Bosco.
Don Jesús no viajó a Neuquén en aquella oportunidad: se quedó trabajando en la escuela Nº 129 de El Sauce por quince años más. Viajaba, por supuesto, a visitar a su familia cada quince días.
Para solventar los gastos de estudios, doña Gabriela había acondicionado su casa para que funcionara también como pensión. Les daba de comer a pensionistas, entre los que recuerda a Rosita Arias, la pintora; Laura Arias, Mario Arias, a Alba Churrarín, reconocida enfermera. También le daban de comer a empleados de la Empresa Siemmens.
Con el tiempo, don Jesús se convirtió Secretario Técnico de Inspección de Escuelas Nacionales, profesión de la que se jubiló en la década del ‘70. Posteriormente comenzó a trabajar en el Hospital Neuquén como administrador. Fue uno de los creadores de la Primera Guardería del Hospital Neuquén, ubicada sobre la segunda cuadra de la calle Talero. De esta labor se jubiló en 1987.
Cuando en la década del ‘60 recién se había creado el Movimiento Popular Neuquino, don Jesús trabajó en sus filas.
Leonor Cisneros
La hija mayor ocupó muchas e importantes funciones en la Casa de Gobierno Neuquina. Férrea trabajadora en el MPN en sus inicios.
Ingresó en 1966, durante el gobierno militar de Onganía, por recomendación del Dr. Guillermo Iribarne, médico hematólogo que trataba a Leonor por su problema de salud, y del Sr. Abel Delfor Gauna que a la sazón se desempeñó como Director del Ministerio de Asuntos Sociales. En la administración pública fueron sus guías Betty Ahrtz y Juan Bautista Flores, entre otros.
En los primeros años de la década del ‘70’ Leonor participó de la creación del Plan de Salud de la provincia.
También participó de la creación del Policlínico ANDOS (Asociación Neuquina de Obras Sociales), que comenzó a funcionar en el edificio del Hospital Ferroviario, ubicado en la Avenida Argentina.
En aquellos tiempos participó, junto al Dr. del Vas, de la erradicación del viejo Barrio Bouquet Roldán y en la edificación del nuevo.
Junto con Carlos Nogués, Alfonso Rodríguez y Silvia Capraro, hicieron un relevamiento de los pueblos originarios, de los que surgirían los primeros Congresos Indígenas; se reunían en el Club Pacífico y se reconocieron como tal.
En 1973, Leonor comenzó a trabajar en la Legislatura Provincial como Secretaria Privada del Vicegobernador y Presidente de la Cámara de Diputados.
Su militancia en el partido provincial data de 1971: fue tesorera de la Seccional Primera del Movimiento Popular Neuquino.
En aquellas épocas realizó los trámites con otros afiliados para la compra del edificio donde hoy funciona –San Martín y Colón– la seccional. Equiparon la casa con el aporte de los afiliados y empresarios. Leonor fue miembro de la Junta de Gobierno del MPN en varias oportunidades y presidenta de la Junta Electoral Provincial del MPN.
También, don Felipe, el Dr. Diby –antiguo dirigente del mencionado partido provincial- y Leonor compraron el edificio en la Avenida Olascoaga, en donde hoy funciona la Junta del mencionado partido.
A fines de la década del ‘80, Leonor y otros compañeros del partido crearon COVENE, nacido como comedores comunitarios que, a través de las comisiones vecinales, asistía a las familias más necesitadas. Luego se convirtió en FUNDANEU y en 1989 obtuvo la Personería Jurídica.
Mirta Alicia
Siguió los pasos de su hermana Leonor en la carrera de la Administración Pública Provincial, en el Ministerio de Asuntos Sociales, en la Legislatura Provincial, en Industria y Comercio y en la Dirección de Tierras en donde se jubiló. También militó en el MPN siempre luchando en la parte gremial en épocas difíciles, como, por ejemplo, cuando venían gremialistas de Buenos Aires a enfrentar al gobierno provincial, cuenta Leonor.
Hugo Orlando Cisneros
Se recibió de abogado en la Universidad Nacional de La Plata, y comenzó a trabajar en Asesoría General de Gobierno y luego como Asesor Legal de la Dirección Provincial de Catastro. También militó en el partido MPN, donde cumplió funciones en los grupos de preparación de fiscales y presidentes de mesa para cada elección. Fue Presidente de la Junta de Disciplina Administrativa Provincial.
Walter Rolando
El hermano menor. Trabaja en Contaduría General de la Provincia. Estuvo junto a la recordada dirigente doña Rosina de Rodríguez, con el grupo de Básquetbol del Club Pacífico.
Don Jesús y doña Gabriela tuvieron varios nietos: Martín Emilio, Licenciado en Comunicación Social, José Sebastián, Licenciado en Biotecnología y Biología molecular, Mailén Guadalupe, que estudia Diseño de Indumentaria, Nehuén, que estudia para chef; y Michael y Daiane , que al momento de la entrevista eran muy jóvenes.
Esta es la historia de una familia afincada en la provincia en los tiempos en donde todo estaba por hacerse desde lo edilicio, lo político, lo económico. Eran los primeros pasos que daban aquellos que quisieron contribuir al engrandecimiento de estas tierras.