Cruyff fue uno de los máximos exponentes del fútbol total de Holanda, cuya selección se conoció desde entonces como La Naranja Mecánica. Debutó como jugador en el Ajax durante 1964 y allí militó durante nueve temporadas, hasta 1973, cuando pasó al Barcelona de España. A su llegada el club catalán estaba penúltimo en una Liga que no ganaba hacía 14 años: con el holandés no perdió un solo partido y ganó el campeonato 1973/1974.
De aquella temporada se recuerda un gol de taco que el delantero le marcó al Atlético Madrid por el que fue apodado como "El holandés volador".
En 1979 emigró a la liga de los Estados Unidos, donde jugó para Los Angeles Aztecs y para Washington Diplomats. Luego jugó para el Levante de España y el final de su carrera como jugador fue en su país, primero en Ajax y, por último, en Feyenoord Rotterdam, en la temporada 1983/1984.
Rápidamente comenzó su carrera de técnico y con la misma prisa llegaron los títulos. Su primera experiencia fue en Ajax, donde le dio vida a un ambicioso proyecto táctico con características súper ofensivas planteadas en un esquema 3-4-3 en todas las divisiones menores que luego llevaron al club holandés a ganar la Liga de Campeones de 1995. Su gran desempeño como DT llegó luego en Barcelona, al que dirigió entre 1988 y 1996, ciclo en el que ganó cuatro Ligas de España (1991, 1992, 1993 y 1994) y una Copa de Europa (1992).