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Todos los niños y niñas disfrutan de jugar, pero a veces hay que prepararles el terreno, ofrecerles nuevas propuestas de juegos que ellos puedan descubrir. Enseñarles a disfrutar y divertirse sin tecnología, como se hacía antes. Y de eso se trata la propuesta que Mariangel Origone y su hermano Lucas ofrecen desde Neuquén para todo el Alto Valle.
“Históricamente el niño o la niña ocuparon un lugar bastante discutible en la sociedad. Una cosa es la relación de asimetría en tanto un adulto responsable y cuidador de un sujeto que necesita protección, pero otra la asimetría mal entendida. Nuestro compromiso es recuperar esta mirada del niño o la niña como sujeto de derecho, activo, político y social. Y en ese camino creo que resignificar nuevamente el juego es dar lugar a lo esencial de las infancias”, expresó la psicóloga a LM Neuquén.
Mariangel contó que la propuesta de “Jugares” comenzó como una estrategia de madre y padre, cada uno de los hermanos tiene dos hijos. El encierro prolongado por las restricciones por el coronavirus generaron en ellos dos la necesidad de buscar algo llamativo y entretenido para que sus hijos jueguen.
“Buscamos qué estrategia como padres podíamos ofrecerles. Sin vínculo con el exterior pensar cómo introducir algo creativo. Y para el Día de las Infancias del año pasado alquilamos unos juegos en donde pudimos ver reflejado el concepto que buscábamos pero ahí nos faltó información de lo que estábamos eligiendo y por eso a nuestra propuesta se lo agregamos para un verdadero acompañamiento”, recordó.
La psicóloga dedicada a acompañar las crianzas respetadas contó que quiso darle una vuelta a su profesión y junto a su hermano crearon este proyecto que además de ofrecer una idea innovadora, busca dar a las familias información de los espacios de juegos, ya sea por edad del pequeño o pequeña, o por sus intereses. Dar un acompañamiento y asesoramiento a la familia.
Para poder dar esa información recurren también habitualmente a otros profesionales como psicomotricistas y psicopedagogas.
“Nos nutrimos de profesionales que tienen nuestra mirada, y perspectiva para que sea un espacio de acompañamiento a la familia proponiendo espacios de juegos distintos a los que habitualmente se encuentran”, manifestó.
Las propuestas arrancan para los niños y niñas desde sus tres meses y hasta la edad en que quieran jugar. “Hoy parece que el juego no tiene lugar en muchos niños, pero en realidad somos los adultos los que no habilitamos esos juegos. Por ejemplo cuando armamos un espacio todos los niños se enganchan, hasta inclusive los de 12 años”, contó la psicóloga.
Para los más chicos las propuestas tienen que ver con juegos para acompañar el desarrollo psicomotriz de a cuerdo a su etapa. Escalar, trepar, pasar por dentro. Arman una plaza alternativa con balancín, rampa, triángulo, cubos.
También hay muchos juegos de construcción, de apilar y luego para los niños y niñas de más de 4 años aparecen los juegos representativos o de roles. Preparan rincones de cocina, verdulería, pizzería, pastelería, carpintería, parrilla, disfraces, florería y arte. Para ofrecer estos espacios se asociaron con Bubu Play.
Los valores de los alquileres no están establecidos ya que cada propuesta es diferente, pero arrancan en los 3500 pesos por el día.
Y la idea no es solo alquilarlos para cumpleaños o celebraciones, sino también para que las familias puedan ofrecer algo diferente cualquier día, especialmente estos aún marcados por el distanciamiento.
“Las propuestas son ajustadas a las edades, la cantidad de niños y al espacio físico que hay para que ese juego sea seguro. Si los juegos son acordes a las edades el adulto está seguro del niño y no tiene que estar interviniendo, sino que debe estar disponible por si lo requieren, pero no interviniendo en el juego y la exploración”, describió Mariangel.
La propuesta es un camino para salir de lo que ofrece la tecnología y volver a las cosas simples, con elementos nobles que favorecen la creatividad. “A veces es más simple de lo que uno cree y se puede hacer con objetos que tenemos en casa. Ofrecer espacios donde ellos puedan actuar con libertad y descubrir”, concluyó.