Pablo Montanaro
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A casi un año y medio de ser denunciada por su propia hija, la ex jueza de Paz de Junín de los Andes Raquel Briceño fue imputada ayer por los delitos de sustracción de menores, supresión de la identidad y falsificación de documento público. Briceño será acusada junto a su marido, el sargento retirado del Ejército Roberto Manzini.
La imputación se concretó en la audiencia de formulación de cargos por un caso denunciado en septiembre de 2015 realizada por Sonia Manzini, hija del matrimonio, por la apropiación ilegal de su hermano Julio Rafael, en 1976, y de su primo Raúl Barizoni, en 1982. En este caso, Graciela Briceño -hermana de la jueza- y Raúl Barizoni lo anotaron como hijo propio.
El año pasado, la Justicia confirmó, a través del Banco Nacional de Datos Genéticos, la identidad de las madres biológicas de Julio Manzini y de su primo Raúl Barizoni. También fue imputado el médico Orlando Sandez como partícipe necesario, ya que firmó el certificado de nacido vivo de Julio Rafael Manzini. Sandez, quien actualmente reside en Buenos Aires, se desempeñó como médico de Gendarmería en San Martín de los Andes en el momento de los hechos investigados.
En la audiencia que se desarrolló en la Oficina Judicial de San Martín de los Andes, el juez de Garantías Jorge Criado rechazó un pedido de prescripción de la causa presentado por Juan Arriaga, el defensor de la ex jueza.
Por otra parte, Criado prohibió a los imputados salir del país y acercarse a los testigos y denunciantes. La investigación estará a cargo del fiscal Fernando Rubio, del Ministerio Público Fiscal.
El caso
En septiembre de 2015, Raquel Briceño fue denunciada por su hija, Sonia Manzini, por apropiación ilegal de personas y supresión de la identidad de su hermano Julio Rafael Manzini durante la última dictadura militar.
La denunciante contó que en 1976, cuando ella tenía 10 años, Julio Rafael fue entregado a sus padres por el ex juez de Paz de San Martín de los Andes Julio Quiroga (ya fallecido).
“Recuerdo con claridad que Julio Quiroga ingresó con un bebé y a partir de ese momento ese menor se incorporó a nuestra familia como mi hermano”, explicó a LM Neuquén.
En diciembre de 2015, Alicia María Sifuentes, una mujer de San Martín de los Andes, aseguró que era la madre de Julio Rafael. Relató que a los 16 años había tenido un hijo con Quiroga y que unos meses después se lo quitó “con engaños, diciéndome que lo iba a criar una hermana, y se lo dio a la jueza”, quien en 1976 se desempeñaba en el Registro Civil de Junín.
Finalmente, en agosto de 2016 se confirmó el resultado positivo del ADN realizado entre Julio Rafael Manzini y Alicia Sifuentes.
Raúl se crió con Raúl Camilo Barizoni, gendarme retirado, y Graciela Briceño. Luego de las denuncias, estos le confirmaron que era hijo de otra pareja. La familia biológica pidió mantener su identidad en reserva.
Además, se imputó al ex médico de Gendarmería Orlando Sandez, quien firmó el certificado de nacido vivo de Julio Rafael Manzini.
“Se valieron del poder que tenían”
“Me inundó una tristeza inmensa ver a mis padres como imputados”, aseguró Sonia Manzini (foto), quien denunció en septiembre de 2015 a sus propios padres, Raquel Briceño y Rodolfo Manzini, por apropiación de menores. La mujer agregó que “más allá de esa tristeza, son ellos los que tienen que dar una respuesta social, ya que tenían una función pública y, valiéndose de ese poder y de la vulnerabilidad de los ciudadanos, hacían y deshacían a gusto”. Por otra parte, Manzini resaltó que es la primera causa de este tipo “con tratamiento en la Justicia ordinaria de la provincia de Neuquén”. Precisó que con la formulación de cargos contra los imputados “quedó muy claro que esto es un delito fuera de los resultados a los que se llegue en el futuro: “Mi meta es que esto no vuelva a ocurrir”.