Tras subirse a la formación en la estación Bernal, el jefe de Estado realizó el trayecto hasta Quilmes, acompañado por el actual ministro de
Transporte, y al descender del tren saludó al exfuncionario de Cristina Kirchner.
"Gracias al ministro Randazzo que comenzó estas obras", insistió Macri, quien ratificó su "compromiso de trabajar todos los días para que la gente viaje mejor y el eje es el transporte público".
Y, en alusión a la Tragedia de Once, ocurrida en febrero de 2012, lanzó: "Todos los días tenemos que trabajar, no a partir de una tragedia".
"Necesitamos un Estado inteligente que se ocupe de cómo viajamos, de la salud pública, de la educación. El Estado es responsabilidad de todos, es de cada uno de los argentinos. No puede ser que el que gana acomode a sus familiares, sino que tiene que haber gente capaz y de carrera", resaltó.
En un breve contacto con la prensa, se refirió a la inflación, a la que definió como "una estafa que ejerce un
Gobierno cuando no sabe administrar".
También estuvieron presentes el intendente de Quilmes, Martiniano Molina; y el secretario general de la Unión Ferroviaria, Sergio Sasia.