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“KTM ganó el Dakar durante 18 años seguidos. Para mí es un gran desafío. Si bien con Honda logramos ganar, primero de la mano de Ricky Brabec y ahora lo hice yo. Salí de la zona de confort al pasar a KTM. Pero también siempre estuve ligado a la marca. Cuando corría en Enduro lo hacía con KTM, por lo que siempre llevé sus colores”, manifestó Kevin en primera instancia.
“Fue muy lindo llegar a la fábrica. La gran diferencia con Honda es que tiene la sede en Japón pero el equipo está en Barcelona. En el caso de KTM está todo mucho más concentrado con todas las especialidades, como enduro, rally, motocross. Recién estoy conociendo al equipo”, agregó.
En tanto, el salteño hizo hincapié en la nueva etapa que comienza. “Es un gran desafío. Me di el gusto de llegar a los dos grandes equipos. Ahora mi objetivo es ir por un nuevo Dakar y convertirme en el primer piloto en ganar con dos marcas diferentes. Siempre busco nuevos desafíos y KTM me da la gran oportunidad”, explicó.
Otro de los temas en los que ahondó Benavides fue en la cercanía que tendrá con su hermano Luciano en este ciclo junto a la marca austriaca. “Ahora puedo compartir más tiempo con mi hermano. Podemos decir que es más legal, ya que estamos bajo estructuras de la misma compañía. Y es lo que más se disfruta, de compartir estos momentos juntos y seguir creciendo”, comentó.
Respecto del Dakar, Kevin relató sus vivencias y aprendizaje: “El Dakar es una carrera mental Si bien hay que estar físicamente en un estado óptimo. El cerebro tiene que estar despejado. Más allá del entrenamiento físico, se hace un gran trabajo psicológico. En mi caso he pasado situaciones muy malas. Como por ejemplo la muerte de Paulo Goncalves, que era un amigo íntimo”.
En torno a la pérdida del portugués, se explayó: “Lo importante en el Dakar es si viviste un momento muy malo o negativo, borrrarlo automáticamente y mirar para adelante. Hay situaciones más complejas que otras. Lo de Paulo fue muy difícil para mí. Pero yo lo busqué en el sentido de saber que él amaba esto, era su pasión. Y murió haciendo lo que le gustaba. Y yo seguí corriendo por él. De hecho en la etapa que él murió yo la gané. Y este año cuando gané el Dakar, él cruzó la meta conmigo. Eso lo sé. Siempre hay que utilizar las cosas de la manera más positiva posible siempre”.
Y añadió: “En el Dakar siempre hay que estar muy enfocado. Uno está solo con su moto en el desierto durante más de 6 horas por día. Uno creo los miedos. Los miedos son psicológicos y si uno permite que los miedos te dominen, automáticamente perdés el control. Vos sabés que lo podés hacer, pero el miedo te limita. Y si uno se deja dominar por esa sensación, ya no se anima a saltar una duna, por ejemplo. Tampoco hay que ir como un loco. La clave es estar centrado y confianza en uno mismo. Y al miedo siempre hay que enfrentarlo”.
Al momento de referirse a la exposición que le dio la victoria en el Dakar, Benavides prefiere apelar al sentido común. “Me he mantenido con los pies sobre la tierra. Sigo siendo el mismo. Trabajé muy bien psicológicamente este año. Y al obtener la victoria lo disfruté mucho más con mi gente, en la intimidad. Hasta de otra manera si lo pienso con la mentalidad de años anteriores. Sigo siendo la misma persona. Sólo ha cambiado el reconocimiento. La gente ahora me reconoce, me pide fotos. Se nota ese cambio muchísimo. Y eso está bueno, lo disfruto. En definitiva uno se la pasa solo en el desierto y ese reconocimiento me llena de orgullo y me motiva”, aseguró.
En la parte técnica, Kevin detalló las diferencias de las dos motos referenciales del Dakar, entre Honda y KTM: “La gran diferencia entre las motos de Honda y de KTM se centra en el chasis. La Honda es un chasis de motocross y la KTM tiene el motor colgando. Quizá en las zonas veloces se desempeña mejor, pero en lo trabado quizá le cueste un poco más porque el chasis es más rígido. El motor de KTM tiene quizá mayor torque y el de Honda trabaja con más vueltas. Son muy diferentes”.
Y para cerrar subrayó: “Tengo el gran desafío de adaptarme a dos motos. Porque a la actual luego deberé conocer la que sacará KTM entre agosto y octubre. No es ni una ventaja ni una desventaja respecto de mis compañeros de equipo. Es un desafío doble. Es parte de ese gran desafío”.