"Con Campusano es posible que alguien del sur, como yo, pueda estar en un coprotagónico", dijo el actor.
En cuanto a cómo llegó a ser parte del film, Sharbis contó: "Después de haber pasado por el teatro neuquino fui a Buenos Aires y un compañero actor me llevó al grupo de cine comunitario que dirige Campusano. Ahí José me ofreció trabajar en la película. Él es un rupturista, deja que la comunidad se represente a sí misma. Es por eso que yo, siendo alguien del sur, puedo estar en un coprotagónico, algo impensable en las productoras de Recoleta o de Palermo que tratan de establecer un estereotipo. A mí me dijeron que por mis rasgos indígenas no estaba para interpretar a un pibe de clase media. Por suerte esto está cambiando, el cine comunitario aparece como una alternativa de una industria que excluye lo que somos nosotros como argentinos".
El actor, a su vez, reveló que Campusano plasmó en el film la persecución de personas por "portación de cara" motivado por la experiencia que vivió Sharbis en nuestra ciudad. "En Neuquén me ha parado la Policía en la calle por el tema del pelo largo y por ser morocho. La gente miraba con cara de '¿a quién habrá matado?' Soy una persona educada, respetuosa. El pelo largo no es una ofensa", expresó.