El brutal episodio ocurrió la noche del jueves a las 22, cuando una mujer de 33 años que se encontraba sola en la casa fue sorprendida por tres delincuentes encapuchados.
Primero le esbozaron amenazas verbales y de inmediato la tomaron de los pelos y la arrastraron por la vivienda, la metieron en una habitación y la maniataron.
Con todo bajo control, los ladrones revisaron toda la vivienda y se terminaron llevando dos computadoras y una cámara digital ante la falta de dinero en efectivo que especulaban que tenía la familia.
La mujer permaneció poco más de una hora atada hasta que llegó su esposo y tras auxiliarla dio aviso a la Policía rionegrina, que hasta el momento no dio con los ladrones.