Varios testigos acusaron a soldados y policías de haber perpetrado matanzas extrajudiciales, y contaron haber visto a oficiales entrar a casas a la fuerza, arrastrar fuera a jóvenes y ejecutarlos.
El portavoz del ejército no quiso comentar detalles de los enfrentamientos ni de las muertes; sólo dio números y habló de "enemigos".
"El balance final de los ataques de ayer es de 79 enemigos muertos, 45 capturados y 97 armas embargadas. De nuestro lado, ocho soldados y policías murieron y 21 resultaron heridos", dijo el coronel Gaspard Baratuza.
Estos enfrentamientos constituyen la jornada más violenta desde el fallido golpe de Estado de mayo contra el presidente Pierre Nkurunziza, que se presentó a un controvertido tercer mandato en las elecciones de julio.
Según cifras de la ONU al menos 240 personas han muerto en Burundi y 200.000 tuvieron que huir del país desde mayo.