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Ante los anuncios que señalaron a Villa Traful como la localidad elegida para la prueba piloto del inicio de clases, la directora de la Escuela Nº 111, Silvia Otero, afirmó a LM Neuquén que en la comunidad educativa reina una mezcla entre ganas, temor y desconcierto. Según expresó, los niños están ansiosos por reencontrarse con sus amigos pero los padres sienten cierto temor al riesgo de contagios.
Otero señaló que visitó la escuela en los últimos días y que aún resta hacer ciertos arreglos en el edificio para garantizar la seguridad de alumnos y docentes en el regreso a clases. Aclaró que no saben aún las fechas concretas para el comienzo de las clases presenciales y desconocen si recibirán los insumos necesarios, como alcohol en gel, para reducir las posibilidades de contagio.
Según explicó, los chicos tuvieron un breve período de clases en marzo en donde se trató el tema del coronavirus, la importancia del lavado de manos y otros cuidados. Sin embargo, aclaró que ni ellos ni los adultos han logrado adecuarse al distanciamiento. “Cuando uno se reencuentra con alguien, le nace darle un abrazo, y es difícil que los chicos incorporen estos nuevos hábitos”, aseguró.
En ese sentido, aclaró que comprende la preocupación de los padres y que espera que no aparezcan contagios a partir de las clases presenciales. Explicó también que los niños ya han desarrollado los contenidos del año a través de cuadernillos y que, si bien se extraña la escuela, no es totalmente necesario volver al aula.
Por el momento, en la comunidad educativa hay más dudas que certezas. Si bien ya se han hecho reuniones preparatorias, aún no se sabe cuándo ni de qué manera van a comenzar las clases. “Es la noticia del momento pero hay mucha incertidumbre”, sostuvo Otero.