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Ana Laura Calducci
calduccia@lmneuquen.com.ar
Neuquén. De cada diez metros cuadrados que se construyen en Neuquén capital, ocho son para viviendas. La edificación privada viene en alza y lo que más aumenta son los edificios de departamentos. Mientras las torres ganan terreno, las casas unifamiliares ocupan una porción cada vez menor de las inversiones en ladrillos.
Según datos provisorios del Municipio, durante 2018 se construyeron 301 mil metros cuadrados en la ciudad. Es una superficie idéntica al récord histórico de 2017, que equivale a 120 estadios como el Ruca Che. En años anteriores, la ejecución rondó los 250 mil metros cuadrados.
De lo que se construyó el año pasado, el 80 por ciento fueron viviendas. Apenas un 10 por ciento se destinó a locales comerciales y otro 10 por ciento se dividió en varios rubros.
Entre las viviendas, la mayor inversión fue en torres de departamentos, el sector inmobiliario que más creció en los últimos años. En 2015, la superficie nueva de edificios de altura estaba casi a la par que las casas unifamiliares. En 2018, la relación fue de tres a uno: 178 mil metros cuadrados en moles de varios pisos frente a 60 mil en hogares individuales.
950 dólares cuesta el metro cuadrado de construcción.
Es el promedio en la ciudad. Al cambio actual, son más de 36 mil pesos. En moneda nacional, cuesta el doble que hace un año. En cambio, el costo en dólares se mantuvo estable.
Si se lo cuenta por cantidad de edificios, la cifra también es elocuente. En enero de 2018 había 107 torres en ejecución en la ciudad; hoy son 176. La mayoría, antes y ahora, se levantan en la zona céntrica: sobre las avenidas Argentina y San Juan o bien en el barrio Santa Genoveva.
En casas individuales, el sector con más construcciones es Terrazas del Neuquén, gracias a los planes habitacionales que avanzan sobre la meseta. También, en menor medida, los loteos de Valentina Sur y Confluencia, principalmente sobre la calle Obrero Argentino.
El subsecretario municipal de Obras Particulares, Luis López de Murillas, recordó que hubo una caída de las construcciones declaradas en junio de 2018, que los llevó a pensar que el año iba a cerrar por debajo de 2017, “pero se logró superar los 300 mil metros cuadrados por la tracción de los edificios de departamentos”.
250 mil metros cuadrados por año, en promedio, se construyeron en el último lustro en la ciudad.
Comentó que existe una suerte de “boom” con las torres, comparable al de hace tres décadas con los dúplex. “En los años 80 la tendencia era hacer dos viviendas en un lote, y ahora son los edificios en altura”, detalló.
Aclaró que, si bien se invierte más en torres que en casas, hay datos “en negro” que escapan al registro municipal. Recordó que, “en vivienda unifamiliar, existe un mayor porcentaje de obra no declarada o clandestina”, de modo que la cifra real puede ser más alta que la oficial.
Para el 2019, la expectativa es mantener el ritmo de los últimos años. No hay indicios de que la construcción se frene, sino todo lo contrario: la proyección es que las viejas casonas céntricas pronto desaparezcan y dejen lugar a torres cada vez más altas.
La vigilancia con drones, en pausa
El Municipio se prepara para controlar las obras clandestinas por vía aérea con drones que saquen fotos de las construcciones. Sin embargo, como ese sistema implica reorganizar toda la base de datos de la ciudad, la idea es implementarlo a largo plazo. A nivel provincial, el gobierno ya está usando drones de relevamiento catastral. El Municipio hizo averiguaciones para poner en marcha el mismo sistema, pero encontró que no será tan fácil. La principal traba es que deben contrastar la foto que tome el dron con una base de datos digital, adonde haya una imagen para cada lote y datos actualizados sobre los trámites de construcción. Para llegar a eso, la Municipalidad tiene que reorganizar todos los registros de la ciudad. Sin embargo, no descartan avanzar hacia este tipo de controles aéreos en un par de años más.
La multitrocha y el río marcan una nueva tendencia
Aunque la mayoría de las construcciones se concentran en el Alto y en los barrios periféricos, hay dos áreas nuevas que empezaron a atraer la atención de los inversores inmobiliarios.
Una es la franja más céntrica de la multitrocha, donde ya hay varios edificios de altura, y otra es la costa del río Neuquén, cerca del tercer puente, por el nuevo loteo contiguo al barrio Rincón de Emilio, reveló el área municipal que autoriza las construcciones.
Luis López de Murillas, subsecretario municipal de Obras Particulares, advirtió que la construcción en ambas zonas “es incipientes todavía, pero serían los nuevos sectores donde empiezan a aparecer más inversiones”.
Precisó que, en el caso de la multitrocha, “la zona que se está desarrollando es sobre las calles Montevideo y Chile, y algunas cuadras de Félix San Martín y Perticone, donde ya podemos ver algunos edificios de cuatro o cinco plantas, aunque no son tan evidentes ni tantos como en el Área Centro-Este”.
“En viviendas unifamiliares, hoy se está desarrollando lo que es Rincón del Río, al lado de Rincón de Emilio, que son 500 lotes en los que se aprobó el plano catastral, así que empezamos a registrar y dar permisos de viviendas”, añadió. Recordó que se trata de un sector en el que antes sólo había chacras y, de a poco, el verde está dejando paso a la urbanización.
Aclaró, no obstante, que al menos por un tiempo más, “la zona preferencial para invertir en edificios sigue siendo el centro de la ciudad”, mientras que el mayor volumen de ejecución de casas unifamiliares se concentra en los planes sociales de la meseta o los loteos privados cercanos al río Limay.
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