Cipolletti.- Después de los incidentes, la suspensión del partido y la incertidumbre a futuro por la campaña del equipo, los dirigentes albinegros sumaron un capítulo más al domingo de terror: la visita de los barras en la zona de plateas.
Una vez que se apagaron las cámaras y los micrófonos de las radios y ya no había periodistas ni policías en La Visera, alrededor de diez personas pertenecientes a la facción identificada como La 69 sorprendieron a la dirigencia.
“Vinieron a pedirnos que intercediéramos en la liberación de los 10 detenidos en la previa al partido”, reconoció el asesor letrado de la institución, Edgardo Albriu.
Incómodo y molesto por la situación, el abogado evitó la palabra “apriete” para el pésimo momento que le tocó vivir junto a algunos de sus compañeros, pero reconoció que la escena culminó varios minutos después y gracias a la llegada de la Policía. “Nos terminamos yendo a nuestras casas cerca de las 21 (el partido fue suspendido a las 18:50) porque hubo un llamado a la Comisaría”, cerró su relato.
“Lo que pasó en nuestra cancha fue vergonzoso, no nos gusta. Somos una institución deportiva. Esto nos hace mal también en lo personal. Es triste”.Edgardo Albriu. Dirigente de Cipolletti
Derecho de admisión
Lo que se viene en La Visera será la vuelta del derecho de admisión, una figura amparada por la ley de espectáculos deportivos y que será aplicada por la Policía de Río Negro. En poder de la fuerza hay un listado concreto de la decena de detenidos el día del partido.
“Vamos a tomar las medidas que sean beneficiosas para el club. El derecho de admisión es una de ellas. Ahora es momento de estar calmos y actuar con mucha autoridad”, expresó el letrado.
“Queremos recolectar la mayor cantidad de información posible. Tenemos entendido que el conflicto no fue la pirotecnia, como trascendió en los medios, sino que algunas personas no quisieron identificarse y se negaron al cacheo”, aclaró el panorama el dirigente que tomó la posta el día después del bochorno.
Repercusiones
Hoy ingresará al Consejo Federal el informe del árbitro Luis Novelli Sanz. Desde la dirigencia albinegra intentarán que el juego se reanude antes de fin de año y que el equipo no sufra la quita de puntos extra.
Entienden que les llegará una fuerte multa económica, pero desean que el Tribunal no condicione la campaña en la fase regular.
“Lo que pasó fue vergonzoso”
El protagonista de una de las escenas más tristes de la tarde, Edgardo Albriu, explicó la imagen en la que se lo vio dialogando con uno de los barras dentro de la cancha. “Reconozco que la foto no es feliz, pero había que acercarse. La Policía no podía hacerlo porque iba a ser peor, y la seguridad privada tampoco. No negocié nada, sólo les dije a esas personas que si el partido se suspendía las consecuencias para ellos y el club iban a ser terribles”, relató el asesor legal del club.