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La emoción del descubridor de Acuña y la anécdota de cuando los clavó la traffic

El popular Cubillas, con la humildad de siempre, dice que el Huevo jugó en el Camp Nou como en su "canchita" y revela una historia imperdible justo antes del viaje en el avión privado de Messi que se viene.

Zapala está rodeada de nieve y Don "Cubillas" no puede creer que haya que prender la estufa en pleno octubre. En verdad lo dice casi riéndose, bonachón como siempre. El igual ya entró en calor horas antes, gracias a la emoción y la adrenalina que le generó ver jugar a su pollo nada menos que en el mítico Camp Nou. "¿Sí lo hizo como en nuestro campito? Sí, ponele que sí. Yo siempre espero mucho de él y para mí es un orgullo verlo donde está", saca pecho uno de los personajes más queridos e influyentes en la vida futbolística del neuquino más famoso. La nueva hazaña de su gran descubrimiento lo sorprende mucho menos que el clima.

En uno de los estadios más importantes del mundo, Acuña jugó con la misma desenvoltura que lo hacía en la polvorienta canchita de Olimpo, allí donde Patricio Melliqueo, su mentor, también es una leyenda. No se intimidó por tener que marcar a un tal Messi, ni a al campeón mundial Griezmann.

“Vi el partido, uno se siente por demás de contento, se formó en la escuelita. Me emociona verlo jugar en la Liga. Sevilla un equipo luchador y se nota que le sentó muy bien", destaca el hombre que posterga por un rato el puchero para contar sus sensaciones a LM Neuquén tras el partidazo que jugó en un templo del fútbol mundial ese crack al que detectó cuando tenía apenas cinco años.

Cultor del bajo perfil, se incómoda ante la consulta de si le gustaría ver un partido en vivo y en directo, allá en España, del querido Huevo. “A cualquiera le gustaría pero ojo que yo ya me pongo contento con verlo por la tele y disfrutar, que no se mal entienda. Este chico es un orgullo para la ciudad y la provincia. Y partido tras partido va a ir creciendo aún más, acordate de lo que te digo", promete. Y como no creerle a quien le echó el ojo cuando Marquitos iba al preescolar...

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El próximo partido de Acuña será nada menos que con la selección argentina ante Ecuador en otro estadio con historia, La Bombonera. Bostero de ley, Cubillas se entusiasma por partida doble. “Verlo jugar en la cancha de Boca va a ser lindo también. Me pone contento, ser parte de su formación. Lo tuve hasta los 11 años y no ha cambiado nada en su forma de ser. La tranquilidad de siempre, nunca parece nervioso y a la vez callado y tímido. El habla dentro de la cancha", resalta las cualidades y la personalidad del jugador del pueblo neuquino.

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La imperdible anécdota

Se jugaba un campeonato provincial que le quitaba el sueño al Acuña niño y sus compañeritos. Fueron días de no dormir de los nervios, meses de juntar peso por peso para viajar a Aluminé. Pero surgió un contratiempo inesperado que hizo tambalear las ilusiones de los purretes. Lágrimas y corazones rotos.

"Nos clavó la traffic. Los chicos lloraban. Tuvimos que contratar una camioneta de un vecino que se re portó. Subimos colchones para que los pibes, que eran 12 ó 13, fueran más cómodo atrás, al aire libre... Pero que contentos que estaban en el viaje, no me olvido más. Encima llegamos y nos tocó salir a la cancha, casi sin calentar nada, llegamos con lo justo, casi perdemos la plaza", recuerda el gran DT.

"Debutamos ante Alianza y le ganamos 2 a 1. Había equipos de Chile invitados. Unos calambres los pibes tenían pobres. Haber llegado a la final, si bien perdimos por penales con Mariano Moreno fue una hazaña por el contexto", redondea quien se ganó el respeto de toda la familia, con Marcos a la cabeza.

Y pensar que al Huevo ahora se le viene el viaje en el avión privado de Messi. ¿Lo disfrutará tanto como al de la "chata"?

Patricio Melliqueo, Cubillas, el descubridor del neuquino que se lució en el Camp Nou. ¡Un maestro!

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