La mujer relató que cuando llegó a su lugar de trabajo, los prófugos "lo tomaron como rehén", pero que con anterioridad Franco había dado aviso a la Policía que iba a concurrir a ese lugar.
Explicó que lo hizo por recomendación del dueño de la empresa, quien se encuentra "en Brasil", ante la situación que se vivía en la localidad santafesina de Cayastá, por los rastrillajes en búsqueda de los fugados.
La provincia de Buenos Aires ofreció 2 millones de pesos de recompensa por hallar a los fugados del penal de General Alvear.
"Si él no hubiera dado aviso a la Policía y en lugar de ir en la moto, como yo le aconsejé, iba en camioneta, la historia era otra", aseguró.