En los instantes previos a que se ponga en marcha el Gran Premio de Austria, la mayoría de los pilotos decidieron apoyar una de sus rodillas en el suelo, lo que se considera un gesto de protesta por la desigualdad racial y que también se hizo en otros deportes como la NFL, donde el jugador Colin Kaepernick, de los San Francisco 49ers, se convirtió en un referente.
Protagonistas como Lewis Hamilton, Sebastian Vettel, Lance Stroll, Romain Grosjejan, entre otros, decidieron arrodillarse. Mientras que otros se quedaron parados.
Charles Leclerc había aclarado en la semana el motivo de por qué decidió no arrodillarse en la grilla: "Creo que lo que importa son los hechos y los comportamientos en nuestra vida diaria en lugar de los gestos formales que podrían considerarse controvertidos en algunos países. No me arrodillaré, pero esto no significa en absoluto que esté menos comprometido que otros en la lucha contra el racismo".
Por su parte, Hamilton luego de la carrera compartió una publicación en Instagram sobre lo que sucedió en la grilla.