Tras una serie de inspecciones aéreas y submarinas, investigadores de la Universidad James Cook de Townsville, en el estado de Queensland (noreste), constataron que sólo el 7% de la Gran Barrera había escapado al blanqueo, que puede ser fatal para el coral.
La decoloración de los corales se produce por el aumento de la temperatura del agua, que expulsa a las algas simbióticas que aportan al coral su color y sus nutrientes.
Los arrecifes pueden recuperarse si el agua vuelve a enfriarse, pero también pueden morir si el fenómeno persiste.