El Tribunal Supremo de Brasil decidió este jueves que la vacunación contra el COVID-19 sea obligatoria en todo el país. En este sentido, y pese a las declaraciones del propio Jair Bolsonaro, por diez votos contra uno, los jueces entendieron que la población no puede ser forzada a vacunarse, pero que la decisión individual de cada persona no está por encima de la salud colectiva.
Esto significa que quien se niegue a inmunizarse puede ser sancionado por el gobierno Federal, los Estados y los municipios. Las restricciones pueden incluir, por ejemplo, la prohibición de abordar un medio de transporte o frecuentar espacios públicos.
Esta decisión del Tribunal Supremo, representa una derrota para el presidente Jair Bolsonaro, quien había manifestado públicamente -en varias ocasiones- que está en contra de la vacunación obligatoria.
“Si alguien piensa que mi vida está en riesgo, el problema es mío y eso es todo”, advirtió el presidente de Brasil, al asegurar que no se pondrá la vacuna.
Bolsonaro tampoco participará en las campañas para alentar a la población a vacunarse contra la covid-19, según dijo el ministro de Salud, Eduardo Pazuello. “Sea el presidente voluntario o no, creo que es el mismo enfoque: refuerza la voluntariedad, no la obligación. Es una visión”, dijo el ministro Pazuello en una sesión en el Senado el último jueves.
El presidente también insistió que las personas que reciben la vacuna firmen un formulario de consentimiento. Sin embargo, el titular de la Cámara de Representantes, Rodrigo Maia, dijo que no incluirá esa propuesta en la votación que autorizará a Brasil a unirse al consorcio mundial liderado por la Organización Mundial de la Salud para proporcionar acceso a las vacunas a precios más bajos.
Maia también calificó de “lamentable” la decisión del Bolsonaro de no vacunarse. “Mientras lucha por el tema, miles de brasileños se infectan y cientos pierden la vida. Está tratando un asunto tan grave de una manera irresponsable. Pero confío en que entenderá su papel, no hará una guerra ideológica y responderá a los deseos de la sociedad brasileña”, criticó el político.
De esta forma, la oposición celebró la decisión del Tribunal Supremo. El exministro de salud y diputado Alexandre Padilha (Partido de los Trabajadores) subrayó que la vacuna no es una protección individual sino colectiva. “Los que se vacunan se protegen a sí mismos, a sus padres, a sus hijos, a sus compañeros de trabajo, a sus pares”, dijo en Twitter.
El diputado federal Marcelo Freixo consideró importante la decisión después de que Bolsonaro criticara públicamente la vacuna. “Solo ganaremos a la covid-19 si luchamos juntos y pensamos en el otro. Cuidar de ti mismo es cuidar de todos”, dijo el diputado del izquierdista PSOL.
Bolsonaro dice que no habrá vacuna para todos y desconfía de Pfizer
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, fustigó la decisión de la corte suprema de tornar obligatoria la vacuna contra el coronavirus al afirmar que no toda la población tendrá acceso a ella y fustigó la inmunización del laboratorio estadounidense Pfizer, de la cual dijo uno puede convertirse en un "yacaré" por sus efectos colaterales.
Lo hizo durante un serie de discursos y declaraciones ofrecidas el jueves por la noche, luego de que el mismo pusiera en duda la efectividad de la vacunación y de las vacunas que adquirirá el Ministerio de Salud para iniciar la vacunación en el primer trimestre de 2021.
"Con todo respeto al Supremo Tribunal Federal, pero no habrá vacuna para todo el mundo. Ni a fin de 2021 lograremos vacunar a todos", dijo Bolsonaro en un video por Facebook, en el cual fustigó el fallo por 10 a 1 de la corte a favor de la obligatoriedad de la inmunización.
El plan de vacunación incluye la vacuna de Astrazeneca (Oxford), la Coronavac de la china Sinovac y el paulista Instituto Butantan y una pequeña fracción de un acuerdo con Pfizer.
Bolsonaro fustigó a Pfizer porque "pone una aviso de que no se hace responsable por los efectos colaterales".
"En el contrato con Pfizer está bien claro que no se responsabilizan por efecto colaterales. Entonces uno puede convertirse en un yacaré, en Superman, en una mujer con barba, en un hombre con voz finita.Lo peor es que pase algo en el sistem inmunológico de la gente", afirmó en un acto en Porto Seguro, Bahía.
Esto fue interpretado como una mala señal toda vez que Brasil negocia un acuerdo con el laboratorio estadounidense.
De todos modos, el presidente dijo que está a favor de incluir las vacunas siempre y cuando tengan la luz verde de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa),que hasta el momento no aprobó ninguna ni recibió los informes para registro de ningún laboratorio.
Luego de meses de disputas, el gobierno nacional aceptó a la Coronavac que adquirió el paulista Instituto Butantan por decisión del goberndor de San Pablo, Joao Doria, un exaliado de Bolsonaro.
Hoy llegaron al aeropuerto de Guarulhos 2 millones de dosis de Coronavac desde China y ya hay 3.125.000 dosis en Brasil. "Es la única vacuna lista en territorio nacional", dijo Doria al recibir la carga.
El estado de San Pablo ha fijado unilaterlamente la vacunación el 25 de enero para los paulistas pero aun no se sabe si esto chocará con la estrategia del ministro de Salud, Eduardo Pazuello, con el plan nacional que está sin fecha.
Según publicó hoy la revista Veja, el gobernador Doria invitó a darse la vacuna china a tres expresidentes: José Sarney (1985-1990), Fernando Hernique Cardoso (1995-2002) y Michel Temer (2016-2018). Los tres forman parte de su alianza de gobierno en San Pablo y sería una señal para evitar la desonfianza que las encuestas arrojaron contra el origen de la vacuna china, en sintonía con el discurso de Bolsonaro.