Habló la novia
Luna no vivía solo en la precaria vivienda de Ingeniero White (Bahía Blanca) donde la Policía de la Provincia halló la campera y el celular de Micaela Ortega, la menor que asesinó con sus propias manos. Allí compartía su vida con una novia 29 años mayor, una chilena identificada como María Eliana Espinoza. En estas últimas horas, el rol de la mujer fue puesto en duda respecto de si fue cómplice o no.
Espinoza reconoció a Luna en las imágenes registradas por las cámaras de seguridad de Bahía Blanca que fueron difundidas en los medios de comunicación y que mostraban al acusado y condenado a prisión por robo caminando junto a la menor. No obstante, detalló que no pudo hablar por temor a las represalias y debido a las constantes amenazas de su pareja.
"Me enteré mientras esperaba para salir de la Fiscalía. Lo siento mucho por la familia porque yo también soy madre. Yo lo identifiqué la primera vez que lo vi por televisión en los videos que pasaban", indicó.
Con frío y en un calabozo
El asesino de Micaela está alojado en un calabozo de la fiscalía, vistiendo una campera deportiva y, según trascendió, haciendo sólo algunos comentarios por el frío que pasa en la celda en la que se encuentra. Utiliza un chaleco antibalas y está esposado .
Un defensor oficial intentará asistirlo y representarlo, como establece la ley. El letrado asignado le explicó su situación procesal y le adelantó parte del procedimiento a seguir. No bien cumplido el procedimiento, será nuevamente trasladado a una comisaría de la zona para su seguridad. Allí permanecerá alojado hasta que le dicten la prisión preventiva, dentro de unos 15 días. A partir de ese momento, su ingreso a la cárcel de Villa Floresta será inminente.
Cómo resguardar a menores de edad
El crimen de Micaela Ortega despertó la alerta en los padres sobre los riesgos que corren los chicos a la hora de usar Facebook o Twitter. ¿Qué cuidados hay que tener?
El titular de la Unidad Especializada en Cibercrimen, el fiscal Horacio Azzolin, dio una serie de recomendaciones para evitar ser víctima en las redes sociales y prevenir delitos. "Facebook es una vidriera para cometer muchos delitos. El caso de Micaela tuvo el desenlace más trágico que puede tener cuando un adulto se contacta con un niño en internet", reconoció. Y agregó: "Hay que tratar de que los niños puedan usar los beneficios de Facebook, pero con determinados cuidados. La familia y la escuela tienen que hablar con los chicos.
Recomendó que al abrir una cuenta se utilicen contraseñas fáciles de recordar, pero difíciles de adivinar: no hay que usar datos personales como fechas de cumpleaños o nombres de la familia. No utilizar la misma clave para todo: hay que tener una contraseña distinta para acceder a las cuentas. Evitar que otras personas conozcan las claves: pueden difundirla sin aprobación, o pueden ser vistas por terceros. También habilitar la verificación en dos pasos y las alertas de inicio de sesión: permitirá dificultar o impedir que personas extrañas ingresen a la cuenta.