Neuquén.- Los vecinos de Confluencia tuvieron que esperar más de 30 años, pero finalmente el asfalto llegará al barrio. En un par de meses el Municipio llamará a un concurso para la realización de las obras y se espera que antes de mitad de año estén culminadas.
El plan trazado por Obras Públicas contempla las calles troncales, por donde pasan los recorridos de las líneas 5, 15 y 18: se trata de Chocón, Paimún, Copahue y Tronador, confirmó el secretario Guillermo Monzani.
Si bien es un reducido número de cuadras comparado con lo grande del sector, la obra traerá alivio a los vecinos, que ya están cansados de la constante presencia de tierra en el aire y sus casas.
“Estaría re bueno que asfalten, no vamos a tener más tierra”, se alegró Ezequiel Benegas, un vecino del sector Los Pumas, mientras regaba la calle Chocón para reducir el polvo que levantan los autos. “Esto es constante; si no le tirás agua, es una nube de tierra. Se te mete en toda la casa”, se quejó.
Monzani indicó que el proyecto estuvo incluido en el Presupuesto 2016, pero el retraso en las obras de la colectora central del EPAS postergó su ejecución, por lo que es la prioridad para este año.
José vive en el barrio hace 50 años. Lo vio crecer y convertirse en ciudad. Su experiencia lo vuelve escéptico a los anuncios: “Creo que van a traer el asfalto cuando sean las elecciones de vuelta”. De todas formas, se alegra de que “al fin se acuerden del barrio”.
El hombre se quejó porque en las últimas semanas, “cuando más calor hizo”, el camión regador no pasó. “No se puede vivir así. Los autos levantan mucha tierra, y si el camión no pasa esto se tapa todo. Yo le echo agua a la calle para que se hagan pozos y los autos no pasen tan fuerte”, manifestó.
Juan Manuel López Osornio, subsecretario de Mantenimiento Vial, admitió que el camión destinado a ese sector quedó fuera de servicio por un problema mecánico durante 10 días, pero confirmó que desde el jueves pasado volvieron a regar las calles.
“Con los incendios de las últimas semanas, Bomberos nos pidió que los asistamos con agua, así que nos abocamos a esa tarea. Es más importante apagar el fuego que regar las calles”, sostuvo.
López Osornio indicó que los equipos municipales sólo riegan las calles colectoras y los recorridos de los colectivos, “pero eso alcanza para aliviar el problema”.
10 camiones regadores hay para toda la ciudad.
El Municipio usa cinco vehículos propios y cinco contratados para recorrer las principales calles de tierra. Por cada vuelta, de entre 6 y 8 kilómetros de longitud, se tarda poco más de una hora entre el riego y la recarga.
“Va a estar bueno que pongan asfalto. Se va a acabar la tierra. Pero va a ser un problema la velocidad, porque los chicos juegan en la calle y los autos y motos andan todos rápido”. Ezequiel. Vecino de Confluencia
Tirar agua para aliviar la tierra
Los vecinos de las calles de tierra de la ciudad tienen la costumbre de mojar la tierra para impedir que se levante polvo. Aunque es un derroche de agua, y los propios usuarios lo reconocen, lo hacen porque se les “hace difícil respirar y vivir”.
El camión regador es un paliativo a la nube de polvo que cubre esos sectores. Los días de viento, no hay agua que combata la tierra.
Cada recorrida se extiende a lo largo de 6 a 8 kilómetros, en un lapso de tiempo superior a la hora entre el riego y la recarga de agua. Las unidades suelen pasar unas seis veces por día en cada sector.