La agencia estadounidense, que elabora la lista a partir de la escala de Palermo, que estima el riesgo de cada asteroide a partir de su tamaño, su velocidad, su probabilidad de impacto y el tiempo que falta para la posible colisión; consideró al asteroide 2009 JF1 como "potencialmente peligroso".
El cuerpo rocoso tiene sólo 16 metros de diámetro pero llega a muy alta velocidad y tiene una probabilidad de impacto relativamente elevada. Su velocidad será de 95.000 kilómetros por hora. Sus medidas son similares al que cayó cerca de Cheliabinsk, en Rusia, en 2013, y que liberó una energía de 500 kilotones, equivalente a la energía de treinta bombas atómicas como la de Hiroshima. Además, la NASA comparó su tamaño con la Gran Pirámide de Giza, de Egipto.
A través de los parámetros seguidos, el organismo estableció el momento exacto en que el asteroide podría impactar contra la Tierra: las 5.12 (hora de Argentina) del 6 de mayo de 2022. De todas maneras, se estimó que el impacto del asteroide tiene una probabilidad entre 3.800 de que se produzca.
Cabe resaltar que cualquier asteroide con una distancia mínima de intersección de órbita de 0,05 unidades astronómicas, casi 10 mil millones de kilómetros, se consideran "potencialmente peligrosos".