La relación directa entre el zika y la microcefalia es "fuertemente sospechosa, pero no ha sido probada científicamente", declaró la directora de la OMS, Margaret Chan. Y agregó: "Los casos de microcefalia y otros desórdenes neurológicos por sí mismos, por su gravedad y por la carga que conllevan para las familias, constituyen una amenaza por sí sola y por eso he aceptado la recomendación del Comité (de emergencias de la OMS)".
La directora aconsejó que las mujeres embarazadas no viajen a los países más afectados si no es necesario. Y si deben hacerlo, que usen mangas largas y repelente de mosquitos.
La declaración de la emergencia implica que se invertirá en investigación y en esfuerzos para controlar el brote con rapidez.
Chan afimó que el control del mosquito transmiros (Aedes aegypti) es de máxima prioridad.
En Brasil, en tanto, ante los reiterados nacimientos de bebés con microcefalia, la presidenta Dilma Rousseff promulgó ayer una ley que permite a las autoridades sanitarias entrar en toda casa sospechosa de ser foco de incubación del mosquito que propaga el virus.