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Los efectos de la pandemia de coronavirus, así como también de las medidas restrictivas tales como el aislamiento preventivo, el distanciamiento social y el uso general del tapabocas, provocaron un aumento exponencial de las consultas a profesionales por dificultades en cuanto a la salud mental. Los expertos advierten con preocupación que las secuelas postraumáticas pueden ser de larga duración y requieren de un abordaje integral en el que el ser humano y sus emociones vuelvan a ser puestos en escena.
Según un estudio realizado por el CONICET, prácticamente la mitad de la población argentina padeció algún trastorno, con la depresión y ansiedad en el tope del ránking. El 42.4% había efectuado alguna consulta derivada del estrés, y hasta el 20% había sufrido algún episodio de violencia intrafamiliar. Las consecuencias fueron aún peores en niños, que debieron atravesar buena parte de la crisis sanitaria sin contacto con sus pares y con las escuelas cerradas: el 33% de los menores y adolescentes habían aducido sentirse angustiados y abrumados, mientras que el 25% dijo sentirse asustado frente al futuro, en base a los datos recabados por UNICEF.
Esos dos ensayos le sirvieron como puntapié al presidente Alberto Fernández para restituir, por ley, a la Comisión Nacional Interministerial en Políticas de Salud Mental y Adicciones (CONISMA), que volvió a reunirse con la ministra Carla Vizzotti a la cabeza y con la presencia de la presidenta del Consejo Consultivo, María del Rosario Morillo.
En el mitin, se definieron las principales políticas tendientes a mejorar la salud mental de la población. Para ello, Nación incluyó a las 24 provincias y planteó la creación de dispositivos de cuidados de urgencia y guardias interdisciplinarias que funcionen a todas horas. Al mismo tiempo, se giró un fondo específico correspondiente a 4.000 millones de pesos para incorporar doce nuevas Residencias Interdisciplinarias y darle lugar al programa "Entre varios en barrios", para la promoción, prevención y atención comunitaria.
El Ministerio de Justicia, a su vez, impulsó un acuerdo con las Cortes y Tribunales Superiores con el objetivo de llevar adelante capacitaciones para los operadores judiciales, y se ampliará el sistema de red de telemedicina para favorecer a la interconsulta en aquellos casos que resulten más complejos. De todas formas, se espera que la nueva estrategia federal sea anunciada por el primer mandatario en una conferencia de prensa.