{# #} {# #}

ver más

La polémica del recuento se terminó con dos urnas

Contaron los votos y el PRO bajó la guardia. El escrutinio no terminó.

El sentido común apareció en el recuento de votos de las elecciones del domingo para definir al nuevo intendente de Cipolletti cuando ya casi nadie lo esperaba. Antes, durante cuatro días, hubo cruces entre apoderados, peleas de fiscales con los miembros de la Junta Electoral, sugerencias de fraude y amenazas de denuncias penales. La polémica continuó hasta que se contaron los votos de una urna, a pesar de la disidencia de todos los apoderados menos los del PRO: las boletas para intendente y concejales coincidían con los registros.

El inicio del escrutinio definitivo expuso, una vez más, las dudas de la Junta Electoral y la falta de capacitación de las autoridades de mesa. Y alejó los fantasmas alrededor del recuento provisorio. “Hemos decidido no abrir todas las urnas, sino aquellas en las que haya diferencias” entre los votos a contralor e intendente para los partidos de izquierda, aseguró la presidenta de la Junta, Sabiana Goicochea, tras varias horas de intenso debate en el reducido espacio en el que trabaja el tribunal.

Antes, la disputa que tiene de un lado al PRO y del otro a Juntos, la UCR y el FpV tocó su punto más alto. El oficialismo local reclamó formalmente, por primera vez, que se abrieran las urnas cuando el acta de la mesa 2 (Escuela 248) consignaba votos para el FIT y el MST en la categoría contralor.

Tras deliberar, la Junta resolvió hacer lugar al pedido y extender el recuento a todas las categorías: intendente, concejales y contralor. Los opositores plantearon un sinfín de cuestiones legales para que no se abrieran las urnas. Y a pie de página dieron una explicación práctica: “El error es que las autoridades de mesa repitieron los votos de intendente en el contralor”, sostuvieron abogados y dirigentes con vasta experiencia en escrutinios. El PRO justificó el pedido en forma más directa: “Si hay un error humano en esa columna, quizás lo hay en las otras”, aseguraron.

Así, se abrió la urna y se contaron los sobres, los troqueles con firmas y los votos. La coincidencia con el acta del escrutinio fue total, a excepción de los famosos votos que recibió la izquierda.

La tensión se esfumó. Mientras las primeras tres mesas tardaron más de tres horas en ser contabilizadas, el escrutinio se agilizó a partir de allí. El oficialismo ya casi no protestó. La mesa 20 también se abrió. Se repitió el procedimiento y el resultado: no cambiaron los votos que habían recibido el PRO y Juntos para la intendencia. “El PRO buscó un motivo para impugnar la elección, pero no existe. En el 87 se definió por siete votos y nadie hizo lío, el problema fue que ahora no aceptaron la derrota”, dijo un opositor con mucha experiencia.

Tras revisar una urna, decidieron abrir solo las que generen dudas.

Vallado, policías y nervios de punta en la Junta Electoral

La calle fue cerrada con vallas en las dos esquinas y un numeroso retén policial para controlar el ingreso a la Junta Electoral. El operativo fue mucho mayor al del domingo por la noche, y hasta pareció exagerado, aunque las autoridades de la Junta Electoral no se equivocaron al estimar que la tensión iría en aumento. El recuento comenzó casi una hora después del horario previsto, con una catarata de recursos legales y aunque las autoridades de la Junta Electoral intentaron apaciguar las críticas hacia su accionar otorgándole el mando del escrutinio al “asesor y vocero” que llegó en forma insólita después de las elecciones, Gastón Fracalossi. En medio de uno de los muchos cruces de la tarde, al asesor le pidieron que se llamara a silencio. “Cuando pedimos asesoramiento legal, queremos que responda un abogado, no un contador”, le dijeron desde el FpV.

El tribunal había dispuesto un sistema de cámaras y monitores para que se pudiera ver en detalle cada movimiento de urnas y sobres. Y un televisor mostraba el avance del escrutinio. El despliegue tecnológico no dio la imagen de imparcialidad que buscaba la Junta. “A ustedes el PRO les pide un caramelo y le dan un kiosco”, se quejó el abogado de Juntos, Damián Torres, ante una resolución que, a su criterio, “excedía la potestad” de la Junta Electoral municipal.

Encerrados en un recinto muy pequeño, los cruces entre apoderados subieron de tono más de una vez, aunque la mayoría de los policías se mantuvieron afuera. Las resoluciones de la Junta fueron siempre en disidencia, ya que el vocal Carlos Ávila consideró, en casi todos los casos, que las anomalías en la carga de datos en las actas eran situaciones “salvables” por posibles errores humanos.El recuento se reanudará hoy a las 10 y se espera un clima más distendido. Ayer se despejaron muchas dudas y los apoderados pidieron que el conteo no pase de las 16, porque Argentina juega en la Copa América...

LEÉ MÁS

¿Cómo afectará el eclipse solar a los 12 signos del zodiaco?

Denuncian mala praxis en La Angostura: fue por problemas de tiroides y salió sin caminar

Te puede interesar