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Alejandro Olivera
oliveraa@lmneuquen.com.ar
NEUQUÉN
Un caño roto en el Barrio Militar Bouquet Roldán, que inundó las casas y dejó calles intransitables, desnudó una nueva fase en la interminable disputa por el contrato de concesión de la Municipalidad con el EPAS de los servicios de agua y saneamiento de la ciudad. Ese sería el primer paso para evitar que se repitan situaciones desesperantes como las que vivieron ayer los vecinos del Barrio Militar, porque permitiría planificar las obras necesarias con el financiamiento correspondiente.
La empresa provincial confeccionó un contrato, pero el intendente Horacio Quiroga advirtió que no lo validará si el EPAS mantiene en su directorio a un representante de ATE. El secretario de Economía y Hacienda municipal, José Luis Artaza, le dijo a este diario que la pelota está en la cancha del ministro de Energía, Servicios Públicos y Recursos Naturales, Alejandro Nicola. Un vocero del funcionario provincial negó que se haya recibido el pedido de cambio en el directorio del EPAS al mismo tiempo que aclaró que ATE no tiene representación en la conducción de la empresa, sino que la tienen los trabajadores de la empresa.
“El intendente busca que las condiciones sean parejas para todos, en ninguna negociación con CALF participaron miembros del sindicato. Esperamos la respuesta de Alejandro Nicola”. José Luis Artaza Secretario municipal
“El contrato está estancado porque el intendente pidió que la conducción de la empresa que se va a hacer cargo del servicio esté integrada con miembros de ATE. El EPAS tiene un director que pertenece al gremio y Quiroga no quiere que sea parte del debate”, defendió Artaza al jefe comunal.
El secretario municipal argumentó a favor de la postura inflexible del intendente que ningún gremio está involucrado en las reuniones y acuerdos que mantiene la comuna con las otras empresas que tienen servicios concesionados y dijo que con el veto al director por el personal del EPAS “se busca que todos tengan las mismas reglas”.
El ministro Nicola está en uso de licencia por la campaña. En su cartera respondieron a la consulta de este medio que “nunca se recibió el veto del intendente a la conformación del directorio del EPAS” y a fueron más allá: “Es una chicana de Quiroga para no hacerse cargo del problema”.
Agregaron que “si Quiroga pidiera formalmente el retiro de un director del EPAS se le negaría por improcedente” y desafiaron al intendente a “pedir cambios en la conducción de Indalo, Cliba o Calf (que son prestatarias del municipio) antes que al EPAS”.
Los vecinos del Barrio Militar Bouquet Roldán se llevaron una ingrata sorpresa ayer a la mañana, cuando se encontraron con las calles inundadas y el agua en la puerta de sus casas, como consecuencia de la rotura de un caño en calle Bejarano. Personal del EPAS trabajó en el lugar durante varias horas para repararlo y hubo cortes de suministro.
Los vecinos del barrio y de las inmediaciones estuvieron sin agua potable desde las primeras horas del día hasta alrededor de las 17.
No fue el primer problema de cañerías en el barrio; hace unos 20 días hubo pérdidas sobre la calle 12 de Septiembre. Lo que cambió fue la magnitud de las consecuencias. Ayer, se inundaron varias calles y debió interrumpirse el tránsito para evitar que el agua ingrese a las casas.
El gerente general del servicio en Neuquén, Eduardo Vidal, le dijo a LM Neuquén que la rotura se produjo en una tubería de distribución de 250 milímetros, presuntamente por un golpe de presión de agua durante la madrugada.
Las autoridades tuvieron que interrumpir el servicio y romper el pavimento de hormigón para encontrar la falla. Vidal explicó que el caño, que tenía más de 30 años de antigüedad fue reemplazado por uno nuevo. “Los caños del sistema Bejarano, que son de distribución y de impulsión, son de finales de los años 80, por lo que son más propensos a romperse”, se resignó el funcionario del EPAS.
Para evitar las pérdidas recurrentes se debería cambiar toda la cañería de la red de la ciudad. “Sólo podemos actuar rápidamente para contener los incidentes que se presentan. A medida que un caño se vaya rompiendo con frecuencia, los vamos a ir cambiando”, graficó Vidal.
Contexto
Un deuda con larga historia
En el limbo jurídico. Durante décadas el EPAS prestó el servicio de agua y saneamiento en la ciudad sin incumbencia directa del municipio, pero con el tiempo se profundizó el debate en pos de un contrato de concesión.
La fase de recalentamiento. Hace unos meses comenzaron a discutirse los términos del contrato sin que hasta ahora se llegara a un acuerdo.
OPINIÓN
Los caños no saben nada de elecciones
Javier Polvani. Periodista
Los caños que llevan agua no saben nada de marketing, puestas en escena ni nada de lo que necesita un buen andar en una carrera electoral. Pero su suerte no es ajena a la rosca política. La pelea política entre Cambiemos y el MPN por los cargos electivos en danza hasta el 22 de octubre fue clave para que se planchara la negociación del contrato de concesión del servicio de agua y saneamiento de la ciudad con el EPAS. A Quiroga le conviene el limbo jurídico porque cuando se rompe un caño o salta una alarma por la contaminación de los ríos tiene una excusa para señalar al gobierno provincial (y, en plena campaña, al ministro candidato Alejandro Nicola) como responsable. Mientras desde la gestión del MPN aprovechan para culpar de todos los males al intendente por gambetear la concreción del contrato que permita resolver los problemas del agua.