Marta Mirazón Lahr, una investigadora de la Universidad de Cambridge especializada en la evolución humana, se encuentra todavía sorprendida por la forma en que quedaron los restos humanos y las heridas que reflejan la crueldad de aquella matanza, de la que no se sabe casi nada. "Es como si hubiera sucedido ayer", cuenta. En total fueron 27 las personas masacradas. Se usaron flechas y mazazos en la cabeza para aniquilarlas. Había algunos niños y hasta una mujer con un embarazo muy avanzado, a la que encontraron sentada, con las piernas entrecruzadas. Nunca sabremos exactamente qué pasó ese día cruel en Nataruk. O por qué. Pero lo que sí es seguro es que esta es la primera batalla documentada de la historia de nuestra especie, que además demuestra que la guerra es más antigua de lo que se suponía.