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Novak Djokovic derrotó al italiano Matteo Berrettini por 6-3, 6-2, 6-7 (5-7) y 7-5 y avanzó a la semifinal de Roland Garros, en la que se enfrentará nada mas y nada menos que al rey de la tierra batida, Rafael Nadal. Más allá del buen juego desplegado por ambos tenistas, el partido estuvo marcado por un particular hecho que sucedió en las gradas del estadio.
Pocos minutos antes de las 23.00, cuando corría el tercer set, el encuentro tuvo que ser detenido para que los 5000 aficionados que se encontraban presentes en el Philippe Chatrier se retiren para cumplir con el toque de queda establecido en Francia. Lejos de cumplir con la orden de las autoridades, los presentes intentaron amotinarse al grito de: "Nos vamos a quedar, nos vamos a quedar".
Más allá de la insistencia, el público finalmente cedió y se retiró muy enojado. “Pagamos 500 euros por dos sets y medio de un partido. Es inaceptable”, dijo un hombre que se encontraba presenciando el partido con su familia. “Deberían haber comenzado a las 7 pm y no a las 8 pm”, reclamó otro.
Esta había sido la primera vez que los fans pudieron asistir a un partido nocturno del torneo luego de que suavizaran las restricciones por el Covid-19 en el país galo. El toque de queda pasó de las 21.00 a las 23.00, pero debido al retraso del partido, los aficionados no pudieron presenciarlo de manera completa.
Tanto Djokovic como Berrettini tuvieron que abandonar el estadio durante aproximadamente 20 minutos, mientras éste estaba siendo despejado. El párate del partido se dio justo en el mejor momento del italiano, que de igual manera pudo quedarse con el tercer set.
Otra de las particularidades del duelo se dio cuando el balcánico perdió un match point tras un gran punto del número 9 del mundo. "Nole" se dio vuelta, miró hacia donde estaba su cuerpo técnico y empezó a gritar con furia mientras amagaba a tirar su raqueta. Luego, para concretar su acto de ira, pateo un cartel publicitario que se encontraba al costado de la cancha.
Finalmente pudo desahogarse y cerrar el partido en cuatro sets. Ahora, Djokovic deberá enfrentarse el próximo viernes a las 12.30 al trece veces campeón de Roland Garros, Rafael Nadal, en lo que será uno de los partidos más importantes del año. El serbio pudo quedarse con el Grand Slam de polvo de ladrillo solamente en 2016 y buscará romper la hegemonía del español, quien derrotó al argentino Diego Schwartzam en los cuartos de final y quiere seguir haciendo historia en Francia.