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La ropa en braille existe y tiene diseño neuquino

Es un emprendimiento de moda "táctil" único en el país, iniciado hace un año por una diseñadora local.

Ana Laura Calducci

calduccia@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Empezó como una tesis en una escuela de diseño y se convirtió en el primer emprendimiento del país de moda pensada para los que no pueden ver.

Este año, la neuquina Sol Ungar puso su proyecto en marcha y lo patentó. Se llama Sónar y es ropa táctil, con el talle y el color impresos en braille y bolsillos adaptados para llevar el bastón blanco.

La idea surgió en 2012, cuando Sol tenía que presentar el trabajo final en la carrera de Diseño. La consigna era que la ropa ayudara a resolver alguna limitación. “Siempre surgen los talles especiales, que es lo típico, y como mi mamá es docente en la Escuela Especial 3, quise algo para la inclusión de personas con discapacidad”, contó.

Tras analizar varias opciones, se decidió por una línea de ropa que sirviera también a las personas no videntes. Al principio, recibió críticas de sus compañeros. Recordó que tuvo discusiones como “para qué los colores si ellos no ven, que no necesitan tener estilo y demás”.

Cuando se recibió, Sol se fue a Buenos Aires a probar suerte con su proyecto. Se llevó sólo una mochila con algo de plata, dos mudas de ropa y su tesis. Durante tres años, batalló para hacerse un lugar, pero se mantuvo firme con la idea de la ropa inclusiva. Hoy, está empezando a cosechar los primeros frutos.

2,5 millones de personas padecen disminución visual parcial o total en el país.

Un largo y fructífero camino

En su camino, la joven diseñadora aprendió mucho sobre cómo viven las presiones de la moda los que no pueden ver. “Por no saber, partí desde la hipótesis ridícula de que les costaba abrochar un botón o un cierre y después descubrí que el problema era más sencillo: no tener indicaciones del color, el talle o cuál es el reverso”.

Y así nació Sónar, una marca que registró este año y con la que está trabajando en la primera colección.

Son prendas con texturas originales y los datos de color y talle con relieve en sistema braille.

En los diseños también incluyó un bolsillo especial para el bastón y otro para la pizarra cuadriculada y el punzón, “que es como un anotador que llevan siempre, para guardar un número de celular o lo que sea”, agregó Sol.

La joven emprendedora comentó orgullosa que la respuesta fue positiva: “Fue increíble. Nunca imaginé lo que podía generar con esto, el impacto que podía tener”. Y su alegría no tiene límites porque ya consiguió su primer desfile y hasta una nominación en un concurso nacional.

Indicó que, aunque partió de una idea sencilla, no conoce a nadie más que haya incursionado en este tipo de diseño. “No lo puedo creer porque incluso hay personas ciegas que hacen zapatos y carteras, pero a nadie se le ocurrió, aun cuando se toman el trabajo permanente de identificar sus prendas nuevas con braille”, añadió.

Por estos días, la neuquina está armando su stock y sigue experimentando. Confió que le gustaría ganar un lugar en el mercado “pero también ser un puente para que diseñadores de otros rubros piensen en la inclusión”.

Según el último censo nacional, en 2010, el 12% de la población sufre algún tipo de discapacidad, es decir, alrededor de 5 millones de personas. De ese total, el 59% padece problemas de disminución visual o ceguera total, por lo que Sónar se presenta como una gran oportunidad.

El primer desfile en el Sheraton

Este fue un año bisagra para la neuquina Sol Ungar. Hace un mes, mostró sus creaciones en su primer desfile en el Sheraton de Buenos Aires, a beneficio de la asociación Tiflonexos.

También quedó nominada en el concurso de emprendedores #Potenciate y sumó colaboradoras para ampliar sus diseños.

Hasta ahora, las prendas de Sónar tenían estampas abstractas, pero Sol se asoció con la ilustradora neuquina Miss Ojos para sumar diseños figurativos. Para que los dibujos sean táctiles, “agregamos un material con relieve, que es como una plasticola”, precisó.

Aunque está asentada en Buenos Aires, comentó que vuelve cada vez que puede a Neuquén y no pierde contacto con la ciudad.

Sónar, superar barreras y ver con los oídos

El nombre de la marca surgió de la identificación de muchas agrupaciones de no videntes con la eco-localización, es decir, la capacidad de conocer el entorno por medio de la emisión de sonidos y la interpretación del eco que los objetos a su alrededor producen.

La autora del proyecto explicó que los equipos deportivos (como Los Murciélagos) aluden a la misma metáfora de ver con el sonido.

Sol contó que encontró muchos amigos no videntes con quienes aprendió que las barreras son más impuestas que naturales. Por eso, añadió, “la idea de la marca es respetar lo visual y que no sean prendas exclusivas para personas con discapacidad, sino para todos”.

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