Leandro Franco, gerente de Indalo, confirmó ayer que la idea es que ese sistema de pago del
transporte público se utilice también en la localidad, pero destacó que antes debe estar normalizado en la capital.
El gerente de Indalo adelantó que el principal problema que tendrán en la
ciudad es el de los puestos de recargas, ya que es "muy mala" la conectividad.
"Cuando todos los usuarios de Neuquén ya tengan la nueva tarjeta ahí empezamos a hacerlo también para Plottier. Igualmente una vez que larguemos vamos a estar unos 60 días conviviendo con los dos sistemas hasta que todos tengan la SUBE", aseguró.
Por ahora, en la localidad sigue funcionando la tarjeta que la empresa Indalo utiliza para este servicio, y los usuarios pueden adquirirlas y recargarlas en los 15 puestos de venta que funcionan en comercios de la ciudad.
Franco indicó que ya tuvo las primeras charlas con el intendente Andrés Peressini para concretar este cambio de sistema, pero reiteró que avanzarán recién una vez resuelto en Neuquén.
Dijo que en la capital se enfrentarán al problema de que todos esperan el nuevo sistema.