El golpazo de Le Pen supone el triunfo de los conservadores del ex presidente Nicolas Sarkozy, que aunque no obtuvo el resultado que esperaba salió reforzado de cara a la carrera presidencial para 2017.
El partido Los Republicanos del ex presidente conquistó 7 de las 13 regiones (Norte Pas-de-Calais Picardía, Provenza, Alpes, Costa Azul, Alsacia Champaña Árdenas Lorena, Auvernia Ródano Alpes y País del Loira), mientras que los socialistas del actual jefe de Estado, François Hollande, que hasta ahora controlaban todas menos una, se quedaron con 5 (Bretaña, Aquitania Limousin Poitou-Charentes, Languedoc Rosellón Pirineos Medios, Borgoña Franco Condado y Centro Valle del Loira). A su vez, los regionalistas obtuvieron una sola región: Córcega.
La participación fue 10% superior a la registrada en primera vuelta y rondó el 60%. Pero ninguno de los candidatos del FN consiguió ganar en el ballotage, por lo que la formación ultraderechista seguirá sin controlar ninguna región francesa.