Luego de reunirse con Quiroga, el rector de la universidad, Gustavo Crisafulli, explicó que algunas de las necesidades planteadas por el Ejecutivo local chocan con el plan de desarrollo que la institución tiene planificada para su campus Neuquén. Se acordó la constitución de un equipo técnico para evaluar la mejor forma de conciliar las necesidades de ambos sectores. Según señalaron desde la universidad, en 90 días estarán las primeras conclusiones de esa evaluación.
"Vamos a analizar el tema y tratar de llegar a la mejor solución posible, que atienda tanto a las necesidades urbanísticas de la ciudad como a las de los estudiantes y docentes que utilizan el campus", expresó Crisafulli.
El punto más conflictivo de la solicitud municipal es la apertura de una calle interna de la universidad que corre paralela a Leloir y por la cual transitan cientos de estudiantes todos los días. "Sobre esa calle están la biblioteca, las facultades de Ingeniería y Economía y aulas; si pasaran más autos, generaría contaminación acústica y sería más peligroso para los peatones", apuntó.