"Es la base de todas las injusticias que tienen que ver con las relaciones entre los géneros", sostienen en la casa de estudios y agregan: "Esta diferenciación, llamada comúnmente 'binarismo' es parte del sistema binario y patriarcal. Excluye otras formas de existir y de vivir la sexualidad. Los baños binarios no contemplan la existencia de personas que se reconozcan como travestis, transexuales, queers, intersex".
Las leyes de Matrimonio Igualitario (sancionada en el 2010), de Educación Sexual Integral (2006) y Ley de Identidad de Género (2012) sirven de base, amparan y justifican esta medida. El Área de Derechos Humanos comenzó con la difusión de los nuevos baños e instaló dos buzones en el primer piso del edificio, donde la comunidad educativa podrá dejar consultas y sugerencias sobre la temática.